Este jueves 19 de marzo, las redes sociales siguen conmocionadas por un video que captura los últimos segundos antes de una tragedia en Texas.
Lo que parecía ser una tarde de fiesta desenfrenada en las playas de Port Aransas se transformó en una escena de horror que ha dado la vuelta al mundo, sirviendo como un recordatorio de los peligros de combinar el alcohol con la imprudencia al volante en plenas vacaciones de primavera.
El video viral que presagió la tragedia en Texas
Las imágenes, captadas por testigos y compartidas en plataformas digitales, muestran a un joven de 22 años sin camisa desafiando a la muerte. Según medios locales, el sujeto salió por el quemacocos de un Jeep Wrangler en movimiento para realizar movimientos de "twerking" sobre el techo del vehículo mientras circulaba por la Carretera Estatal 361, cerca de la entrada 1A en Mustang Island.
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La confianza del pasajero era absoluta, sin imaginar que el trayecto terminaría de forma violenta apenas unos metros adelante, cuando la camioneta perdió el control de forma abrupta frente a la mirada atónita de otros turistas.
Un impacto brutal a alta velocidad
De acuerdo con la prensa internacional, el desenlace ocurrió el pasado sábado alrededor de las 19:00 horas. La camioneta Jeep, que según testigos de la escena viajaba a una velocidad estimada de 120 kilómetros por hora (75 mph), impactó violentamente contra un automóvil Tesla. La fuerza del choque fue tal que el pasajero que bailaba en el techo salió disparado hacia el pavimento de la carretera.
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Los equipos de emergencia acudieron al lugar para atender al joven, quien fue trasladado de urgencia a un hospital en Corpus Christi. El reporte médico indica que permanece en estado crítico, mientras que otra persona involucrada sufrió una lesión cerebral grave debido al fuerte golpe.
Conductor bajo arresto por intoxicación
Los reportes indican que, tras el operativo de seguridad, el Departamento de Seguridad Pública de Texas procedió al arresto del conductor del Jeep, identificado como Riley Rhoades, de 24 años. Según los documentos judiciales, Rhoades presentaba niveles de alcohol en la sangre de 0.14 y 0.12, cifras que superan por mucho el límite legal permitido en el estado que es de 0.08.
El responsable enfrenta ahora cargos por asalto por intoxicación y se encuentra recluido en la cárcel del condado de Nueces bajo una fianza de 10 mil dólares, mientras las autoridades continúan investigando este lamentable suceso que hoy es recordado como una tragedia en Texas.
