Un castillo inflable que salió disparado por una ráfaga de viento en la provincia de Savannakhet, en Laos, volvió a encender las alertas sobre los riesgos de este tipo de atracciones cuando no se cumplen medidas básicas de seguridad. El incidente ocurrió cuando el inflable fue arrancado del suelo y elevado a casi nueve metros de altura sobre casas y un campo abierto.
Peligro en juegos infantiles: castillo inflable sale disparado por ráfaga de viento
Aunque no había menores en su interior al momento del despegue, dos niños resultaron heridos cuando la estructura cayó, y las primeras investigaciones apuntan a que no estaba correctamente asegurada.
El accidente del castillo inflable pone sobre la mesa un problema recurrente a nivel internacional: la instalación deficiente y la falta de supervisión, especialmente en eventos al aire libre. De acuerdo con lineamientos de Protección Civil y recomendaciones difundidas por autoridades de salud en México, estos juegos deben colocarse únicamente en superficies planas, firmes y libres de obstáculos, además de anclarse con estacas o contrapesos certificados, según el tipo de terreno.
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Autoridades piden revisar amarres, peso máximo y condiciones climáticas antes de su uso
La Secretaría de Salud y las coordinaciones estatales de Protección Civil advierten que el viento es uno de los principales factores de riesgo. Por ello, se recomienda suspender de inmediato el uso de inflables si se presentan rachas fuertes, lluvias o cambios bruscos en el clima. Asimismo, se debe respetar estrictamente el número máximo de usuarios y el rango de edades indicado por el fabricante, ya que la sobrecarga aumenta la posibilidad de vuelcos o desprendimientos.
Entre las medidas preventivas clave también se encuentra la supervisión constante por parte de un adulto capacitado, la revisión periódica de costuras, amarres y puntos de anclaje, así como evitar instalar estos juegos cerca de bardas, cables eléctricos, árboles o estructuras rígidas. Las autoridades sanitarias mexicanas subrayan que los inflables no son juguetes improvisados, sino equipos recreativos que requieren mantenimiento y protocolos claros de uso.
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Finalmente, especialistas en seguridad infantil recomiendan a madres y padres verificar que el proveedor cuente con permisos, seguros y capacitación básica en primeros auxilios. Casos como el ocurrido en Laos demuestran que un castillo inflable mal instalado puede convertirse en un riesgo grave en cuestión de segundos, por lo que la prevención y la supervisión son fundamentales para evitar tragedias.
