INTERNACIONAL

Archivos de Jeffrey Epstein vuelven a la monarquía británica; ¿quién es la involucrada?

Los mensajes filtrados describen una relación que va más allá de lo formal.

Con estas nuevas revelaciones, los vínculos entre la realeza británica y Jeffrey Epstein vuelven a quedar bajo la lupa internacional.
Con estas nuevas revelaciones, los vínculos entre la realeza británica y Jeffrey Epstein vuelven a quedar bajo la lupa internacional.Créditos: Canva.
Escrito en MUNDO el

Los archivos de Jeffrey Epstein vuelven a sacudir a la monarquía británica. A cuatro días de que se difundieran nuevos documentos relacionados con el millonario estadounidense, el foco ya no está únicamente en el expríncipe Andrés, sino también en su exesposa, Sarah Ferguson, duquesa de York, cuya relación cercana y prolongada con Epstein ha quedado expuesta a través de correos y mensajes personales.

Archivos de Jeffrey Epstein vuelven a salpicar a la monarquía británica

La polémica escaló este lunes luego de que la fundación benéfica Sarah’s Trust, creada por Ferguson en 2020, anunciara el próximo cierre de sus operaciones. Aunque la organización señaló que la decisión se tomó tras “una discusión de varios meses”, no ofreció mayores explicaciones. El anuncio coincide con la reaparición mediática del nombre de la exduquesa en los llamados “papeles de Epstein”, que revelan vínculos personales y financieros con Jeffrey Epstein.

Los mensajes filtrados describen una relación que va más allá de lo formal. En varios textos presuntamente enviados entre 2009 y 2010, Ferguson expresa admiración y cercanía con el financiero estadounidense. “Gracias por ser el hermano que siempre quise tener”, escribió en uno de ellos. En otro mensaje se lee: “No tengo palabras para describir mi amor y gratitud por tu generosidad y amabilidad”. Incluso aparece una frase que ha generado fuerte impacto mediático: “Estoy a tu servicio: cásate conmigo”.

Mensajes íntimos y dinero: el nuevo capítulo del escándalo real

Estos intercambios ocurrieron cuando el historial criminal de Jeffrey Epstein ya era ampliamente conocido. En 2008, el empresario había sido condenado a 15 meses de arresto domiciliario por delitos sexuales contra menores. Aun así, de acuerdo con los documentos, Ferguson mantuvo el contacto con él, pese a que públicamente afirmó haberse distanciado.

Uno de los episodios más delicados data de 2009, cuando la entonces duquesa de York solicitó ayuda económica directa. “Necesito urgentemente 20.000 libras para pagar la renta hoy. El casero me amenaza con acudir a los periódicos si no pago”, habría escrito Ferguson a Epstein. No está confirmado si el dinero fue entregado, aunque dos años después ella reconoció públicamente haber recibido 15.000 libras.

En una entrevista concedida en marzo de 2011 al Evening Standard, Sarah Ferguson declaró: “En cuanto pueda, devuelvo el dinero y ya nunca más tendré nada que ver con Jeffrey Epstein”. Sin embargo, apenas un mes después, un nuevo correo contradice esa postura. En él, la exduquesa le pide disculpas y afirma que hizo esas declaraciones “paralizada por el miedo”. Añade: “Siempre has sido un amigo superior, firme y generoso para mí y mi familia”.

El escándalo también vuelve a poner en el centro la relación entre Ferguson y el expríncipe Andrés, quien ha sido señalado repetidamente por su cercanía con Jeffrey Epstein. Aunque la pareja se divorció en 1996, continuaron viviendo juntos durante años en el Royal Lodge, residencia de la que el rey Carlos III les pidió salir en octubre pasado.

La prensa británica señala que Ferguson, quien ha mantenido un elevado nivel de vida tras su divorcio, ha guardado silencio mientras su exmarido acumulaba controversias. En mensajes antiguos, la propia exduquesa manifestaba su temor al escrutinio público: “La prensa británica está lista para exterminarme (…) Ninguna mujer ha abandonado la familia real con la cabeza entera”.

Con estas nuevas revelaciones, los vínculos entre la realeza británica y Jeffrey Epstein vuelven a quedar bajo la lupa internacional, ampliando el alcance de un escándalo que, años después de la muerte del financiero, sigue generando consecuencias políticas, sociales y mediáticas.

Con información de EFE.