En un capítulo decisivo para la política de Estados Unidos, Hillary Clinton testificó este jueves ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes. La comparecencia, marcada por una alta tensión política, se centró en esclarecer posibles conexiones con el financiero Jeffrey Epstein, en un proceso que la exprimera dama intentó redefinir como una lucha sistémica contra la explotación sexual.
"No tenía idea": La defensa de Clinton
Desde su residencia en Chappaqua, Nueva York, Clinton fue tajante ante los legisladores. Según fuentes cercanas al comité, la demócrata aseguró no recordar encuentros directos con Epstein y negó rotundamente tener conocimiento de sus actividades criminales mientras estas ocurrían.
Sin embargo, el interrogatorio no evitó los puntos críticos. Clinton admitió haber coincidido en eventos de la Fundación Clinton con Ghislaine Maxwell, socia de Epstein, aunque desvinculó estas interacciones de cualquier actividad ilícita.
Te podría interesar
Una "lacra mundial" y dardos contra Trump
Lejos de adoptar una postura puramente defensiva, Hillary Clinton utilizó su declaración inicial para denunciar lo que considera un "fallo institucional" diseñado para proteger intereses políticos.
- Defensa de su trayectoria: Clinton recordó su carrera dedicada a la protección de mujeres y niñas, intentando blindar su reputación frente a las sospechas.
- Críticas a la administración previa: La exsecretaria de Estado acusó directamente al gobierno de Donald Trump de haber "abandonado a los sobrevivientes", elevando la temperatura del debate partidista.
Empatía con las víctimas: "Me duele el corazón pensar en los supervivientes y estoy furiosa por ellos", afirmó, describiendo el caso de Epstein no como un escándalo aislado, sino como una tragedia humana de alcance global.
Te podría interesar
Lo que sigue: Bill Clinton bajo la lupa
La presión legislativa no termina aquí. Tras la comparecencia de Hillary, se espera que este viernes el expresidente Bill Clinton rinda su propio testimonio. A diferencia de su esposa, el exmandatario enfrenta cuestionamientos más específicos debido a los registros de vuelo que lo sitúan en el avión privado de Epstein, viajes que él siempre ha defendido como parte de su labor filantrópica.
Pese a la intensidad del interrogatorio encabezado por el republicano James Comer, el comité ha reiterado que, por ahora, los Clinton comparecen en calidad de testigos y no enfrentan cargos criminales. El objetivo final, aseguran, es entender cómo el sistema permitió que un depredador como Epstein operara en los niveles más altos del poder.
