En un reciente y concurrido evento en Roma, Georgia, el expresidente Donald Trump sorprendió a los asistentes con una reflexión inusual sobre su espiritualidad. Ante una audiencia de miles de personas, el político republicano relató con tono humorístico una broma que realizó anteriormente sobre su destino en el más allá. "No creo que vaya a ir al cielo", comentó Donald Trump, generando risas y reacciones diversas entre sus seguidores, a quienes aseguró que, aunque espera llegar, duda ser "digno" de tal honor pese al trabajo realizado durante su gestión.
Aranceles y el futuro de la industria local
Más allá de las anécdotas personales, el discurso de Donald Trump se centró en la defensa de sus políticas comerciales. El mandatario sostuvo que sus aranceles globales han revitalizado la industria local, mencionando que plantas industriales en diversos estados han recibido pedidos masivos de productos, como neumáticos, a niveles que no se veían desde 2014.
Sin embargo, estas afirmaciones contrastan con datos oficiales. Aunque Donald Trump asegura que estas medidas han atraído empleos, los registros de su primer año muestran que el déficit comercial alcanzó un récord, acompañado de un recorte de 80,000 empleos en el sector manufacturero estadounidense.
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Promesas de campaña: Vivienda y salud
Siguiendo la línea de sus mítines en Iowa y Pensilvania, Donald Trump enfatizó lo que considera logros históricos en la economía doméstica:
- Medicinas: Aseguró haber logrado una baja histórica en los precios.
- Vivienda: Mencionó reducciones en los costos de alquiler.
- Canasta básica: Afirmó que los productos de primera necesidad son más accesibles.
El político también aprovechó para lanzar una advertencia: su autoridad para imponer aranceles podría estar en riesgo dependiendo de una resolución pendiente en la Corte Suprema, lo que considera una amenaza para su estrategia económica.
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Ciudadanía y seguridad electoral
Durante una parada técnica en una conocida franquicia de hamburguesas en Georgia, Donald Trump interactuó con los empleados y reafirmó una de sus principales propuestas legislativas. El republicano insistió en la necesidad de aprobar una ley federal que exija una prueba de ciudadanía para poder ejercer el voto, al tiempo que lanzó críticas hacia el sistema de voto electrónico. Tras su estancia en el local, Donald Trump ordenó decenas de hamburguesas para la tripulación del Air Force 1 antes de continuar su gira.
Con estas declaraciones, queda claro que la estrategia de Donald Trump sigue mezclando el carisma personal con una agenda nacionalista centrada en el control fronterizo y la protección de la manufactura estadounidense. El discurso de Donald Trump en Georgia refuerza su base electoral de cara a los próximos retos políticos, manteniendo el enfoque en la soberanía económica y la integridad del sistema electoral.
Con información de EFE.
