Las nubes negras que rodean al expríncipe Andrés y el caso Epstein han descargado finalmente una tormenta que la corona británica ya no pudo contener este jueves. Durante décadas, los muros de Buckingham intentaron silenciar los rumores y las denuncias que vinculaban al hijo de la reina Isabel II con una red de explotación de menores en Estados Unidos y el Reino Unido.
Sin embargo, la historia dio un giro radical cuando los privilegios reales comenzaron a desvanecerse ante el clamor de las víctimas y nuevas evidencias que hoy han culminado en un operativo sin precedentes en la finca de Sandringham.
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Las sombras del pasado: 1999 a 2019
Todo comenzó en 1999, cuando el entonces príncipe conoció al magnate a través de Ghislaine Maxwell. Los reportes indican que para marzo de 2001, Virginia Giuffre ya denunciaba encuentros forzados con el aristócrata en Londres y Nueva York. El escándalo estalló mundialmente en diciembre de 2010, cuando fue captado en Manhattan junto a un pederasta recién salido de prisión.
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A pesar de su renuncia como enviado comercial en 2011, el golpe de gracia llegó en noviembre de 2019 tras una entrevista desastrosa en la BBC que destruyó su credibilidad y lo obligó a retirarse de la vida pública por presión social y empresarial.
El expríncipe Andrés y el caso Epstein: De la renuncia a la justicia
En enero de 2022, la situación se tornó insostenible. El palacio anunció que el acusado perdía sus títulos militares y patronazgos, enfrentando la demanda civil de Giuffre como un ciudadano común. Aunque en febrero de 2022 alcanzó un acuerdo confidencial por 12 millones de libras para evitar el estrado, el asedio continuó.
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Para octubre de 2025, renunció formalmente a su título de duque de York, y el rey Carlos III formalizó el proceso para despojarlo de toda investidura nobiliaria, convirtiéndolo simplemente en Andrés Mountbatten-Windsor antes de su mudanza forzada a Norfolk.
El golpe final: La detención en Norfolk
Este 19 de febrero, la Policía del Valle del Támesis dio el paso definitivo al detener al sospechoso por mala conducta en un cargo público. La investigación se aceleró tras revelarse correos del Departamento de Justicia de Estados Unidos que sugieren que el diplomático facilitó documentos sensibles del gobierno británico al pederasta.
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Actualmente, el detenido permanece en una comisaría mientras se realizan registros en Berkshire y Norfolk, marcando el capítulo más oscuro y definitivo para el expríncipe Andrés y el caso Epstein.
Con información de EFE.
