Nuevos documentos difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos han sacado a la luz detalles inquietantes sobre la vigilancia interna en la residencia de Jeffrey Epstein en Palm Beach, Florida.
Correos electrónicos confirman que el fallecido financiero dio instrucciones precisas para instalar dispositivos de grabación ocultos en objetos cotidianos.
La orden directa de Jeffrey Epstein: "Que graben, gracias"
Según la información revelada, el 5 de febrero de 2014, el magnate envió una solicitud explícita a un miembro de su personal. En el mensaje, ordenaba la adquisición de tecnología de vigilancia discreta.
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"Vamos a conseguir tres cámaras ocultas con detección de movimiento, que graben, gracias", escribió Epstein a su subordinado.
La respuesta del empleado no se hizo esperar. Confirmó la compra de dos dispositivos en la "Spy Store" de Fort Lauderdale y detalló el peculiar método de ocultamiento que estaba implementando:
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"Las estoy instalando en cajas de [servilletas] Kleenex", detalló el empleado, asegurando que ya estaba aprendiendo a operar los equipos adquiridos el día anterior.
Imágenes del despacho y antecedentes en 2012
Una parte sustancial del material visual que ha sido difundido parece corresponder al despacho de Jeffrey Epstein dentro de dicha residencia. Los registros muestran al magnate rodeado de mujeres jóvenes y, en uno de los videos, aparece un hombre —presuntamente el propio magnate— conversando con mujeres en esa misma sala, aunque la fecha exacta de esta grabación se desconoce.
El interés de Epstein por la vigilancia no era nuevo. Ya en 2012, había consultado por correo electrónico a un conocido pidiendo sugerencias sobre "algunas cámaras de seguridad con conexión a internet".
A pesar de las evidencias técnicas, Jeffrey Epstein mantuvo una postura de negación ante sus allegados. Cuando uno de ellos le sugirió la posibilidad de grabar en secreto a sus invitados, el financiero desestimó las acusaciones mediáticas:
"Todo inventado. Simplemente escriben lo que quieren", respondió Epstein en un correo.
Sin embargo, los reportes oficiales contradicen esta versión. En 2005, durante un registro policial en su domicilio de Palm Beach —en el marco de la investigación por violación y abuso sexual de menores—, las autoridades ya habían detectado este modus operandi.
Finalmente, un detective señaló en su informe el hallazgo de "dos cámaras ocultas" camufladas dentro de relojes; una estaba ubicada en el garaje y la segunda se encontraba junto al escritorio de Jeffrey Epstein.
