La reciente liberación de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos puso bajo la lupa la herencia de Jeffrey Epstein, un testamento que permaneció oculto por años.
El pasado viernes, una avalancha de archivos desclasificados permitió asomarse a las intenciones finales del financiero antes de su polémico deceso en 2019. Aunque el caso ha dado la vuelta al mundo, los detalles específicos sobre cómo planeaba fragmentar su imperio de bienes raíces y joyas apenas comienzan a salir a la luz, revelando una red de lealtades y compromisos que pocos imaginaban.
Una lista de beneficiarios de élite y diamantes millonarios
Apenas dos días antes de ser hallado sin vida en su celda de Manhattan, el 8 de agosto de 2019, el magnate firmó un acuerdo de fideicomiso que buscaba beneficiar a al menos 44 personas. El plan original de la herencia de Jeffrey Epstein contemplaba repartir una fortuna estimada en 288 millones de dólares, de acuerdo con medios locales e internacionales.
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En la cima de esta pirámide se encontraba su última pareja conocida, Karyna Shuliak, a quien pretendía dejarle la suma de 50 millones de dólares. Pero el efectivo era solo el inicio; los documentos detallan un anillo de diamante de aproximadamente 32.73 quilates montado en platino, además de otros 48 diamantes sueltos que el pederasta le otorgó en "contemplación de matrimonio".
El mapa inmobiliario dentro de la herencia de Jeffrey Epstein
El testamento no solo incluía joyas, sino un vasto imperio inmobiliario global que abarcaba desde el Upper East Side hasta Europa. Para Shuliak, los planes integraban la propiedad Zorro Ranch en Nuevo México, departamentos exclusivos en París cerca del Arco del Triunfo, una residencia en Palm Beach y la infame isla Little Saint James, conocida mediáticamente como "la isla de los pederastas".
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Otros nombres también aparecieron en el reparto: su hermano Mark Epstein y su socia Ghislaine Maxwell —quien hoy cumple una condena de 20 años— recibirían 10 millones de dólares cada uno. Incluso su abogado, Darren Indyke, y su contador, Richard Kahn, tenían asignados 50 y 25 millones de dólares respectivamente, siendo ellos los albaceas del documento.
El destino real de la fortuna y el saldo actual
Sin embargo, el ambicioso plan de reparto se topó con un muro legal infranqueable. Tras la muerte de Jeffrey Epstein el 10 de agosto de 2019, los fondos fueron desviados a un fideicomiso destinado principalmente a indemnizar a las víctimas y cubrir millonarios gastos legales y de impuestos. Según los registros más recientes de las Islas Vírgenes de EU, lo que queda hoy en las cuentas son apenas 127 millones de dólares, una cifra que resulta insuficiente para cumplir con todas las promesas del testamento original.
Foto: Europa Press
De esta manera, la herencia de Jeffrey Epstein sigue siendo un laberinto judicial mientras la justicia estadounidense continúa revisando miles de videos y fotografías del entorno del pederasta.
