El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no requiere del derecho internacional para ejercer su poder y que la única barrera real a sus decisiones es su propia moralidad. Así lo declaró en una entrevista, en la que reflexionó sobre los límites de su autoridad como jefe del Ejecutivo.
“Sí, hay una cosa: mi propia moralidad. Mi propia mente. Es la única cosa que me puede parar”, afirmó Trump al ser cuestionado sobre los controles a su poder.
Aunque dijo no buscar hacer daño a la gente, dejó claro que no considera al derecho internacional como un freno indispensable para su gobierno.
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Donald Trump sugiere una interpretación flexible del orden internacional
El mandatario respondió con matices cuando se le preguntó si su administración debe cumplir el derecho internacional en la escena global. “Sí, lo creo. Pero depende de cuál sea tu definición de derecho internacional”, señaló, sugiriendo una interpretación flexible de las normas que rigen las relaciones entre países.
La entrevista, realizada la noche del miércoles en el Despacho Oval y con una duración aproximada de dos horas, abordó múltiples temas de política exterior y seguridad.
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Trump evita definir si prioriza la preservación de la OTAN
Entre los asuntos tratados, Trump evitó definir si prioriza la preservación de la OTAN o su interés en Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca. Sin embargo, dejó entrever que la alianza militar carece de fuerza sin Estados Unidos y calificó esa decisión como una “elección”.
Sobre Groenlandia, defendió la importancia de la “propiedad” territorial, al afirmar que poseer un territorio es “psicológicamente necesario para el éxito”. A su juicio, la propiedad ofrece ventajas que no se obtienen únicamente mediante tratados o acuerdos formales.
Expresa su inconformidad con una redada migratoria
En materia migratoria, Trump reafirmó su intención de retirar la ciudadanía a ciertos inmigrantes naturalizados y mencionó de forma específica a personas originarias de Somalia, al asegurar que “mucha gente que viene de Somalia odia nuestro país”.
No obstante, también expresó su inconformidad con una redada migratoria realizada en septiembre en una planta de Hyundai, donde fueron detenidos trabajadores con alta cualificación técnica.
Según Donald Trump, estos inmigrantes habrían podido capacitar a trabajadores estadounidenses antes de regresar a su país, aunque evitó confrontar directamente a Stephen Miller, responsable de la política interna de la Casa Blanca.
