En una sesión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar el ataque de Estados Unidos a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, la mayoría de los países miembros condenó la agresión, aunque también se escucharon algunas intervenciones que respaldaron la acción de Washington.
Al arranque de la sesión, el secretario general de la ONU, António Guterres, a través de la secretaria general adjunta para Asuntos Políticos, Rosemary A. DiCarlo, se dijo “profundamente preocupado por el incumplimiento de las normas del derecho internacional”.
En su mensaje, el embajador de Venezuela, Samuel Moncada, declaró que la intervención militar de Estados Unidos constituye un “acto de agresión”, según la definición de la ONU, y que en realidad se trata de un ataque para apropiarse de las riquezas naturales venezolanas.
Te podría interesar
“No podemos ignorar un elemento central de esta agresión estadounidense: Venezuela es víctima de estos ataques por razón de sus riquezas naturales (…) Cuando el uso de la fuerza se emplea para controlar recursos, imponer gobiernos o rediseñar Estados, estamos ante una lógica que remite a las peores prácticas del colonialismo y del neocolonialismo”, indicó.
Al explicar la posición de su país, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, afirmó que Washington llevó a cabo una operación de carácter legal y selectivo contra dos fugitivos de la justicia estadounidense, a quienes calificó como “narcoterroristas”.
Te podría interesar
En tanto, el embajador de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos, condenó la acción militar estadounidense y advirtió que cualquier retórica orientada a una escalada militar pone en riesgo la estabilidad regional.
La gran mayoría de los países de América Latina, junto con España, se alinearon con un discurso en favor de la paz, excepto Argentina.
Potencias globales como China, Rusia, Francia y Dinamarca también criticaron la intervención militar.
El representante chino, Sun Lei, sostuvo que “ningún país puede ser la policía del mundo, ni ningún Estado puede erigirse en juez internacional”.
Por su parte, Vassily A. Nebenzia, embajador ruso, hizo un llamado a los miembros del Consejo para que abandonaran la doble moral y no justificaran “un acto de agresión tan atroz” por temor al “gendarme global estadounidense”.
A pesar de las condenas, el Consejo de Seguridad no tomó ninguna acción concreta debido al poder de veto estadounidense.
