El descarrilamiento de trenes en España ocurrido el pasado domingo en el sur del país ha dejado un saldo provisional de 39 personas fallecidas y al menos 48 lesionados que continúan hospitalizados, 12 de ellos en estado grave, entre los que se encuentra un menor de edad. Las autoridades han advertido que la cifra de víctimas podría aumentar conforme avancen las labores de investigación y atención médica.
¿Qué ocurrió en el accidente ferroviario?
El siniestro se registró a las 19:39 horas cuando un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga a las 18:40 con destino a la estación Puerta de Atocha, en Madrid, descarriló sus tres últimos vagones mientras transportaba a 317 pasajeros. A consecuencia del descarrilamiento, el convoy invadió la vía contigua por la que circulaba otro tren de Renfe con destino a Huelva, provocando un choque de gran magnitud.
Los vagones del tren Iryo impactaron contra los dos primeros coches del Alvia de Renfe, los cuales salieron despedidos y cayeron por un terraplén de aproximadamente cuatro metros. El descarrilamiento de trenes en España generó escenas de pánico entre los pasajeros y activó de inmediato a los servicios de emergencia.
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Víctimas y atención médica
De acuerdo con el servicio de emergencias 112, un total de 122 personas fueron atendidas tras el accidente. De ellas, 74 ya fueron dadas de alta, mientras que 48 permanecen ingresadas en distintos hospitales de la región. Las autoridades sanitarias mantienen vigilancia constante ante posibles complicaciones derivadas de las lesiones.
Investigación en curso
La investigación sobre el descarrilamiento de trenes en España ya está en marcha. La empresa Iryo informó que el tren accidentado fue fabricado en 2022 y había sido revisado el pasado 15 de enero, apenas cuatro días antes del siniestro. La compañía aseguró que colaborará plenamente con la comisión encargada de esclarecer las causas del accidente.
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El percance ocurrió en un tramo recto de la línea Madrid-Sevilla, cuya renovación concluyó en mayo pasado tras una inversión de 700 millones de euros. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, calificó el hecho como “raro y difícil de explicar”, al tratarse de infraestructura y material rodante relativamente nuevos.
Respuesta del Gobierno y reacciones
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se trasladó a la zona del accidente para supervisar personalmente la situación. Además, suspendió su agenda oficial, incluida una reunión prevista con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
El Ejecutivo aseguró que trabaja de manera coordinada con autoridades locales, empresas ferroviarias y servicios de emergencia para atender a las víctimas del descarrilamiento de trenes en España. Por su parte, los reyes Felipe VI y Letizia expresaron su “gran preocupación” por lo ocurrido y enviaron condolencias a los familiares de las víctimas.
Afectaciones a la circulación ferroviaria
Más de 200 trenes resultaron afectados por la suspensión del servicio ferroviario de alta velocidad entre Madrid y varias ciudades andaluzas, como Sevilla, Córdoba, Málaga y Huelva. La mayoría de los trayectos cancelados corresponden a Renfe, la operadora con mayor número de servicios en la zona.
Antecedentes de tragedias ferroviarias
Este descarrilamiento de trenes en España es considerado el cuarto accidente ferroviario más grave en la historia del país. El siniestro con mayor número de víctimas ocurrió en 1944 en Torre del Bierzo, mientras que el segundo más mortífero se registró en 2013 en Galicia, cuando un tren de alta velocidad descarriló por exceso de velocidad, dejando 79 muertos.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar responsabilidades y evitar que una tragedia como el descarrilamiento de trenes en España vuelva a repetirse.
Con información de EFE.
