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La reciente postura de la Casa Blanca sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha generado diversas interrogantes sobre la estabilidad económica de la región. En entrevista para MVS Noticias, Antonio Ortiz Mena, CEO de AOM Advisors y presidente del Comité T-MEC del COMCE, señaló que el escenario actual no es una sorpresa, ya que las opciones eran una renovación limpia por 16 años, la salida total o el proceso de revisión que se está gestando.
La "olla exprés" del T-MEC: El riesgo de una explosión comercial en 2026
Para Ortiz Mena, la revisión anual del tratado, aunque genera dudas, funciona como una medida de seguridad necesaria. "Para mí esta revisión anual es como una olla exprés que permite que estén saliendo tensiones que sí hagan ajustes", explicó el experto.
Según su perspectiva, una renovación automática por 16 años podría acumular presiones políticas y económicas que, de no tener un "escape", podrían llevar a una ruptura total del acuerdo.
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El especialista destacó que, incluso si el presidente Donald Trump hubiera favorecido una renovación larga, su volatilidad política permitiría un cambio de opinión en cualquier momento, incluyendo la amenaza de salida con un aviso de seis meses.
Incertidumbre vs. Aranceles: El verdadero reto para la inversión
Un punto central de la discusión fue que el éxito del T-MEC no reside únicamente en mantener los aranceles en cero, sino en la capacidad de las empresas para planear a largo plazo.
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- El objetivo: "La clave es bajar el nivel de incertidumbre para que las empresas puedan planear y al planear que puedan invertir", afirmó Ortiz Mena.
- La realidad: El T-MEC ya no es un tratado de libre comercio ortodoxo debido a las múltiples restricciones existentes.
- La estrategia: Se requiere creatividad para generar certidumbre dentro de un entorno que, por definición, será incierto debido a las revisiones constantes.
El "mecanismo de autodestrucción" de Estados Unidos
Ante el temor de una posible salida de Estados Unidos del acuerdo, Ortiz Mena recordó que existen fuertes lazos que hacen esta opción sumamente costosa para Washington. Durante la primera administración de Trump, fue el entonces secretario de Agricultura, Sonny Perdue, quien advirtió que salir del T-MEC significaría perder el mercado principal para los agricultores de granos y proteína animal de los estados que apoyaron políticamente al presidente.
"Hay mecanismos de autodestrucción por cómo nos hemos integrado que hace muy difícil que Estados Unidos se salga", sentenció el analista.
Revisión del T-MEC: Los riesgos de transitar a un acuerdo bilateral
Sobre el futuro de la relación trilateral con Canadá, Ortiz Mena sugirió que el contenido bilateral se acentuará en temas como el laboral y la protección a inversionistas, los cuales ya operan bajo esa lógica. Sin embargo, enfatizó que la trilateralidad es esencial e irrenunciable para sectores estratégicos como la industria automotriz y las reglas de origen de autopartes, donde la falta de normas regionales sería un "absoluto desastre".
Finalmente, el experto hizo un llamado a que México atienda sus propios factores de riesgo para no agravar la situación externa. La reducción de la incertidumbre internacional debe acompañarse de certidumbre en el ámbito local, específicamente en temas de energía, marcos regulatorios y la reforma al Poder Judicial.
"Tenemos que doblar la apuesta por reducir la incertidumbre doméstica, dado que hay un cierto nivel de incertidumbre internacional. Entonces, yo creo que actuar con EU, pero también México con México", concluyó.
