ENTREVISTAS PAMELA CERDEIRA

Manufactura y acero, ejes clave para la competitividad del T-MEC

Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad, advirtió que el entorno estará caracterizado por un ambiente complejo donde las amenazas y las concesiones serán la constante.

El T-MEC enfrenta un escenario de alta incertidumbre debido a las políticas arancelarias impulsadas por la actual administración de Donald Trump.
El T-MEC enfrenta un escenario de alta incertidumbre debido a las políticas arancelarias impulsadas por la actual administración de Donald Trump.Créditos: EFE.
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Entrevista a Oscar Ocampo

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) enfrenta un escenario de alta incertidumbre y desafíos comerciales debido a las políticas proteccionistas y arancelarias impulsadas por la actual administración de Donald Trump en la Casa Blanca.

T-MEC: ¿Qué esperar en los próximos dos años?

Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad, advirtió que el entorno estará caracterizado por un ambiente complejo donde las amenazas y las concesiones serán la constante, haciendo impredecible el futuro inmediato del tratado.

La preservación del acuerdo se mantiene como un objetivo central, aunque las condiciones actuales sugieren que cualquier proceso de negociación será prolongado. La incertidumbre, aunque con tendencia a decrecer, sigue condicionando las decisiones estratégicas de ambos gobiernos.

El impacto de los aranceles y la crisis del acero

Ocampo enfatizó que uno de los puntos de mayor fricción para las exportaciones mexicanas es la imposición de aranceles, específicamente en el sector del acero. Este conflicto, aunque ajeno a la estructura técnica del T-MEC, afecta gravemente la dinámica comercial.

A pesar de las tensiones, existe un argumento económico de peso: la estrategia de reindustrialización de Estados Unidos. El país vecino busca fortalecer su manufactura interna, pero carece de la capacidad instalada para producir todo el acero necesario.

Ante este panorama, la integración logística y económica con México y Canadá se presenta como la ruta más lógica y eficiente para que Estados Unidos logre competir exitosamente en el mercado internacional.

¿Hacia una convergencia comercial con América del Norte?

A pesar de la narrativa confrontativa, Ocampo observó una convergencia necesaria en la administración de Trump. La realidad operativa exige que Estados Unidos colabore estrechamente con sus socios de América del Norte para mantener su relevancia global:

  • Integración regional: La necesidad de Estados Unidos de recuperar su base manufacturera depende directamente de la proveeduría de acero y componentes de México y Canadá.
  • Gestión de crisis: La expectativa para los próximos 24 meses es de alta presión, donde la diplomacia jugará un rol determinante para evitar la ruptura del marco comercial.
  • Realidad vs. Retórica: El tratado ya no funciona bajo las mismas premisas de años anteriores, lo que obliga a México a reconfigurar su estrategia de negociación para proteger sus intereses nacionales.

El futuro del comercio regional dependerá de qué tanto logre México capitalizar su valor estratégico como aliado indispensable en la cadena de suministro norteamericana, mientras navega un clima político marcado por el proteccionismo estadounidense.