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En entrevista con Pamela Cerdeira, para MVS Noticias, Pedro Vázquez Colmenares, experto en seguridad social y pensiones, explicó si es posible cumplir la exigencia de la CNTE de abrogar la Ley del ISSSTE de 2007.
Vázquez Colmenares, analizó la polémica exigencia de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE): abrogar la Ley del ISSSTE de 2007. Este debate pone sobre la mesa el complejo choque entre las demandas laborales del magisterio y la estabilidad económica del país.
El origen del conflicto y los dos regímenes
En 2007, las finanzas del ISSSTE se encontraban prácticamente quebradas tras más de 30 años de arrastrar problemas estructurales.
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Para evitar el colapso, se implementó una reforma que llevó a los nuevos trabajadores a un modelo de cuentas individuales (Afores), mientras que se permitió a los empleados de la época elegir si se quedaban en un esquema modificado. En la actualidad, hay aproximadamente 600,000 trabajadores en el régimen anterior, conocido como "décimo transitorio", y casi un millón en el sistema de cuentas individuales.
Desde su perspectiva, rechazan las cuentas individuales por considerarlas un modelo "neoliberal" enfocado en el negocio del cobro de comisiones por parte de las Afores. Además, el modelo antiguo les permitía aportar menos cuotas y jubilarse a edades tempranas, sin un requisito estricto de edad de retiro.
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El dilema de la jubilación temprana
Vázquez Colmenares explicó que, bajo el esquema antiguo, un maestro que comenzaba a dar clases a los 22 años podía jubilarse a los 50 años con el 100% de su salario. Sin embargo, el experto contrastó esta visión con el propósito original del sistema de retiro: "Las pensiones se diseñaron en el mundo no como premios laborales... se diseñaron como un seguro que protege a las personas de pobreza en la vejez". A los 50 años, subrayó, ninguna persona entra en la categoría de la vejez, especialmente si se compara con el IMSS, donde la edad de retiro es a los 65 años.
Cabe destacar que, gracias al Fondo de Pensiones del Bienestar creado en 2024, el sistema actual ya permite que los maestros que ganan 18,000 pesos o menos (quienes representan tres cuartas partes del magisterio) obtengan un complemento que eleva su pensión hasta el 100% de su salario.
Una factura de 7 billones de pesos
La perspectiva financiera hace que la petición de la CNTE represente un riesgo mayúsculo. De aprobarse, el gasto tendría que salir de los bolsillos de todos los mexicanos.
"La cifra oficial del costo de la reforma cuesta 20% del PIB para los mexicanos. 7 billones de pesos adquiriría el gobierno de deuda", advirtió Vázquez Colmenares, calificando la exigencia magisterial como una medida totalmente inviable.
A modo de conclusión, el especialista en pensiones señaló que, en lugar de dar un paso atrás hacia condiciones insostenibles, la verdadera solución radica en establecer medidas que mejoren ambos sistemas actuales, garantizando un piso más parejo y una administración más efectiva en beneficio de los trabajadores.
