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En entrevista con Pamela Cerdeira, para MVS Noticias, Martha Barragán, locataria de la calle Madero en la Ciudad de México, habló sobre las protestas de comerciantes que denuncian afectaciones por las movilizaciones de la CNTE y el cierre de calles en la zona.
Derivado de las manifestaciones de maestros, el gobierno capitalino ha implementado un estricto operativo de seguridad que ha paralizado por completo la actividad económica de la zona.
El impacto económico: "Secuestro" del Centro Histórico
Durante más de una semana, los negocios formales han permanecido inaccesibles debido a la instalación de múltiples vallas metálicas por parte de las autoridades.
Para permitir el paso, la policía ha implementado un filtro donde solicitan identificaciones a los trabajadores, una medida que ha generado profunda indignación. En entrevista para este espacio, Barragán,, describió la gravedad de la situación comercial: "No estamos tan bien por los cierres que nos han hecho. Nos tienen totalmente secuestrado lo que es el centro de la ciudad".
La restricción peatonal ha provocado que las ventas se desplomen, resultando en que no ha entrado un solo cliente a los establecimientos.
Comercio formal vs. ambulantaje: Una disparidad evidente
Un punto de tensión importante es la evidente disparidad en el trato hacia el comercio formal e informal. Mientras los locatarios establecidos se ven fuertemente restringidos, el comercio ambulante parece operar y acceder sin mayores complicaciones. Barragán expresó su frustración ante esta dinámica: "Nosotros estamos pagando impuestos, hacienda, todo lo correcto. Somos los niños bien portados. Vienen de otras partes los ambulantes y no sé por qué se atasca todo".
El motivo del blindaje y la resiliencia comercial
El blindaje gubernamental tiene como objetivo principal impedir que los docentes lleguen a la plancha del Zócalo capitalino, priorizando la protección de eventos como el FanFest relacionado con el mundial.
Añadiendo contexto a la resiliencia del sector, la locataria recordó que los negocios están acostumbrados a la compleja dinámica política del lugar: "Nosotros sobrevivimos a marchas, plantones y seguimos trabajando. Yo tengo ahí 25 a 28 años [...] y nosotros no tenemos tema, simplemente que nos dejen trabajar, pero ahora resulta que hay valla tras valla".
Ultimátum al gobierno: Exigen liberación de calles
Ante la desesperación, un grupo de comerciantes bloqueó recientemente la avenida Eje Central para exigir la liberación de las calles. Tras una mesa de diálogo con el gobierno central, encabezada por los locatarios María Fernanda y Sergio, las autoridades prometieron liberar algunos accesos.
Sin embargo, el ultimátum de los comerciantes es claro: si el gobierno no cumple, las protestas del sector privado escalarán. Barragán advirtió sobre las próximas acciones: "Si ellos no tienen solución, pues nosotros vamos a volver a cerrar [...] ya mañana seríamos más porque somos muchísimos".
Las cifras de afectación son alarmantes, pues tan solo en un edificio de la zona trabajan entre 500 y 700 personas, lo que dimensiona el impacto económico real de mantener el centro histórico bajo este esquema de contención.
