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En entrevista para MVS Noticias con Luis Cárdenas, Pedro Tello, analista económico, habló sobre que pese a operativos y vigilancia, el robo de combustible alcanza nivel récord.
El huachicol en México alcanzó niveles históricos en 2025, generando un boquete financiero sin precedentes que impacta directamente a Petróleos Mexicanos y a las finanzas públicas del país. A pesar de operativos y vigilancia, el robo de combustible sigue creciendo, convirtiéndose en uno de los principales problemas económicos estructurales.
El analista económico Pedro Tello explicó la magnitud del problema: “el boquete que ha dejado… el huachicol tradicional y el huachicol fiscal es de 123,000 millones de pesos… lo que constituye un nivel histórico”.
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Pérdidas millonarias por huachicol
El impacto del huachicol no se limita a una cifra aislada. De acuerdo con Tello, este monto representa un golpe directo al presupuesto nacional: “equivale a 1.7 veces el presupuesto para el agro… es superior en 2.3 veces al de seguridad… y equivale al 85% del presupuesto destinado al transporte”.
Además, detalló que el daño se divide entre pérdidas para Petróleos Mexicanos y el gobierno federal: “a Pemex le ha costado 56,400 millones… y se suman 67,000 millones que no ha recibido Hacienda”.
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Cómo opera el huachicol en México
El especialista explicó que el crecimiento del huachicol responde a diversos mecanismos cada vez más sofisticados:
- Ordeña de ductos: más de 10,500 perforaciones detectadas en 2025
- Bypass: uso de ductos en desuso como almacenamiento ilegal
- Corrupción interna: uso de facturas clonadas para desviar combustible
- Huachicol fiscal: importaciones ilegales disfrazadas para evadir impuestos
- Robo en plataformas: extracción directa en instalaciones petroleras
Sobre esto, Tello advirtió: “estas cinco formas… se han convertido en un negocio que la autoridad no ha podido frenar”.
Fallas en la estrategia contra el huachicol
El crecimiento del huachicol también evidencia fallas estructurales en la estrategia gubernamental. El analista cuestionó la falta de resultados: “¿cómo es que durante tantos años no hemos sido capaces… de montar una estrategia que permita contener la perforación de ductos y el huachicol fiscal?”.
Señaló que, pese a los esfuerzos, el problema persiste y continúa afectando los ingresos públicos y la estabilidad financiera. El costo del huachicol va más allá de las cifras, ya que limita la inversión en áreas clave del país. Tello subrayó el costo de oportunidad: “si esas cantidades se destinaran a servicios públicos, seguridad, salud o educación, otra historia nos estaría cantando”.
Esto refleja cómo el robo de combustible no solo afecta a las empresas del Estado, sino también al desarrollo social y económico.
El avance del huachicol confirma que se trata de un fenómeno complejo, vinculado a redes de corrupción, fallas institucionales y esquemas ilegales sofisticados. A pesar de los operativos, el delito sigue creciendo y generando pérdidas históricas.
En este contexto, el huachicol se mantiene como uno de los mayores retos para el gobierno mexicano, tanto por su impacto fiscal como por las implicaciones en seguridad, economía y gobernabilidad en el país.
