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En entrevista para MVS Noticias con Luis Cárdenas, la jefa de información Diana Alcaraz presentó una investigación que pone al descubierto la cara más amarga de una crisis sanitaria nacional. A través del caso de José Humberto Muñoz, ocurrido en Cancún, se evidencia cómo la falta de regulación en los llamados "sueros vitaminados" ha escalado a niveles letales.
La investigación revela que la negligencia en la aplicación de estos tratamientos no es un hecho aislado de Sonora. En Quintana Roo, la familia de Muñoz exige justicia tras su fallecimiento en 2024, señalando que el médico responsable continúa ejerciendo sin restricciones.
Lo que inició como una tendencia de bienestar para combatir el estrés y la fatiga se ha transformado en una "ruleta rusa intravenosa". Ante la nula supervisión de las autoridades, la promesa de un refuerzo inmunológico rápido representa hoy una amenaza latente para la salud pública en México.
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El caso de José Humberto: De un "refuerzo" a la muerte cerebral
El 24 de febrero de 2024, José Humberto Muñoz Marañón, un hombre de 65 años descrito por su familia como alguien sano y atlético, decidió aplicarse un suero vitaminado en su domicilio tras una enfermedad respiratoria. El procedimiento fue realizado por el médico Josel Solano Lamar, quien actualmente labora en la clínica Mericuba Cancún.
Según el testimonio de su hijo, Ángel Muñoz, la aplicación fue inmediata y sin protocolos de seguridad: "Subieron a la habitación... No escuché algún formato, algún chequeo, nada". Minutos después de iniciar el goteo, la tragedia se desató. Humberto reportó un ardor insoportable en el brazo y un calor sofocante, seguido de convulsiones violentas.
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Pese al cuadro clínico de gravedad, vómito incontenible, diarrea y pérdida de lucidez, el médico Solano abandonó el lugar argumentando que tenía "otras citas". Tras horas de agonía, Humberto fue trasladado al Hospital General de Cancún "Dr. Jesús Cumate Rodríguez", donde se confirmó muerte cerebral. Falleció el 28 de febrero a causa de un arresto cardíaco súbito.
Negligencia y falta de regulación: Un negocio de "charlatanes"
La investigación de MVS Noticias reveló lo sencillo que resulta acceder a estos tratamientos sin ningún tipo de valoración previa. Diana Alcaraz documentó que, mediante una llamada a la clínica Mericuba, pudo agendar una cita por un costo de 10,000 pesos, donde solo le preguntaron si era alérgica a algún medicamento.
Cifras de una crisis nacional:
- Existen más de 300 establecimientos en el país que ofrecen estos sueros.
- Ciudad de México lidera con 49 establecimientos, seguida de Baja California (28) y Cancún (22).
- Incluso se comercializan en plataformas como Mercado Libre por tan solo 420 pesos, con envío gratuito.
El Secretario de Salud, David Kershenobich, ha reconocido que la regulación es compleja debido a la alta demanda y a la proliferación de "charlatanes" que ofrecen estos productos sin rigor científico.
El vacío legal y la búsqueda de justicia
Julio Muñoz, hermano de la víctima, denunció que el doctor Solano Lamar sigue ejerciendo sin restricciones, a pesar de que el cuadro presentado por Humberto simulaba una embolia o infarto cerebral. "Para mí la justicia sería traer al doctor a declarar para que se haga responsable de sus actos", señaló en la cabina de MVS.
Sin embargo, la familia enfrenta un obstáculo legal crítico: el cuerpo de Humberto fue incinerado por deseo previo del fallecido, lo que impidió realizar una necropsia y complica la presentación de una denuncia formal.
Este caso guarda un paralelismo aterrador con las víctimas mortales registradas en Sonora, donde los pacientes reportaron síntomas idénticos: dolores intensos y la sensación de que "les quemaban la sangre" tras recibir los sueros.
La investigación de este caso es solo la punta del iceberg de una crisis que exige respuestas. MVS Noticias continuará documentando testimonios de víctimas en todo México, mientras la presión sobre las autoridades sanitarias aumenta: es urgente pasar de la advertencia a una regulación estricta que garantice la seguridad de los pacientes.
