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En entrevista con Pamela Cerdeira, para MVS Noticias, Natalia Pérez Robles, abogada aeronáutica, mamá y columnista en Opinión 51, explicó el tema del el feminicidio que marcó a una familia por generaciones: el caso de María de Jesús Lozano.
La brutalidad del crimen y la captura de los responsables
Lozano, identificada en la zona de Ticomán como la señora Zárate, sufrió un asesinato de una brutalidad extrema. A pesar de ser la esposa de un militar, fue atacada salvajemente con un picahielo, logrando llegar a su hogar con el pecho y la cabeza destrozados.
En un detalle que demuestra la cercanía de la violencia, los responsables eran conocidos de la víctima y fueron detenidos y encarcelados en su totalidad. Los datos del caso revelan que uno de los agresores era menor de edad y fue aprehendido en pleno funeral de la víctima.
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El impacto generacional y la revictimización de los menores
El crimen dejó secuelas psicológicas profundas que obligaron a la familia a vivir con estigma y un silencio prolongado. El padre de Natalia, quien en ese entonces tenía nueve años y estaba a punto de cumplir diez, sufrió la revictimización de la prensa de la época, que publicó en la hemeroteca fotografías exponiendo el rostro de los menores e ignorando por completo sus derechos infantiles.
Esta tragedia instauró un pacto de silencio generacional en donde el nombre de la abuela casi no se mencionaba. "Parecía que los delincuentes eran mi familia, mis papás, mis tíos... No se podía mencionar en las reuniones familiares el nombre de mi abuela", relató Pérez Robles.
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La justicia actual y el poder de la memoria
Al rescatar esta historia a través de su columna titulada "El feminicidio que marcó una familia por generaciones, el caso de María de Jesús Lozano", el objetivo editorial y personal es cambiar la narrativa de la vergüenza social. "No fue una muerte infortuna. Fue un ataque directo, con ventajas, un feminicidio. Eso fue lo que fue la muerte de mi abuela", enfatizó tajantemente la abogada.
Además, Pérez Robles contrastó la justicia del pasado con el sistema actual, denunciando que hoy enfrenta en carne propia la falta de celeridad de las autoridades con una investigación estancada desde hace cuatro años en la Fedimpra relacionada con su hija.
La publicación de su testimonio ha iniciado un proceso de catarsis para sus seres queridos. "Estamos sanando, estamos dignificando, estamos nombrándola", aseguró.
