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En colaboración con Pamela Cerdeira, para MVS Noticias, Óscar Balderas, periodista especializado en seguridad, explicó todo sobre la retención y liberación de Mónica del Rosario Zambada, hija de Ismael “El Mayo” Zambada.
El caso ha despertado interrogantes sobre los protocolos de las autoridades y ha visibilizado un punto ciego en el sistema de justicia: el rol directivo de las mujeres en el crimen organizado.
El peso de la lista OFAC y los motivos de su liberación
Mónica Zambada fue localizada junto a una menor de edad durante un operativo en la zona de El Álamo, cerca de Culiacán. Aunque la hija del capo figura desde 2007 en la lista de la Kingpin Act (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, fue puesta en libertad tras su retención.
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Para explicar este desenlace legal, Balderas aclaró que aparecer en dicha lista estadounidense es un proceso administrativo preventivo por operaciones sospechosas, pero no equivale a una sentencia ni a una orden judicial firme.
"El gobierno mexicano lo que hace es que busca: a ver, ¿yo tengo una orden de aprehensión contra ella? [...] Luego se busca si en Estados Unidos tendría algún tipo de orden [...] le preguntan a la Interpol [...] y dicen, 'No'", detalló el periodista. Al no existir un mandamiento judicial ni detenerla en flagrancia delictiva, legalmente impera la presunción de inocencia.
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Machismo en la justicia: ¿esposas trofeo o líderes criminales?
Balderas enfatizó que, a excepción de Los Zetas, los cárteles mexicanos son empresas familiares donde las esposas e hijas toman decisiones clave y ocupan puestos directivos.
"Si existe hoy una mujer con un liderazgo que debe existir, sin duda, simplemente no la conocemos porque al aparato de justicia no le interesa investigarlo", sentenció Balderas. Como ejemplo del poder femenino en estas estructuras, citó a Rosalinda Valencia, señalándola como la verdadera operadora financiera del Cártel Jalisco Nueva Generación, y no solo como la esposa de "El Mencho".
Redes empresariales y lavado de dinero en Sinaloa
La situación de Mónica Zambada pone sobre la mesa la urgencia de investigar las complejas redes financieras de los cárteles, una inquietud que Cerdeira subrayó al cuestionar la inacción de las autoridades frente a negocios operados por mujeres. Se sabe que el grupo de "El Mayo" opera mediante una mezcla de negocios ilícitos y empresas legales —agrícolas, hoteleras y restauranteras— que sirven para el lavado de dinero en Sinaloa.
"Cuando nos quitemos los prejuicios de la cabeza [...] vamos a empezar a entender mejor el papel de las mujeres en el crimen organizado", concluyó el especialista, advirtiendo que ignorar la capacidad estratégica y violenta de estos perfiles impide comprender a fondo fenómenos actuales como la guerra en Sinaloa.
