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En entrevista con Ana Francisca Vega, para MVS Noticias, platicamos con Solange Márquez, analista internacional, sobre el escalamiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán tras las recientes declaraciones de Donald Trump. El mandatario estadounidense anunció que prevé operaciones militares durante las próximas cuatro semanas y advirtió que la "gran oleada" de ataques está por venir, convocando a más fuerzas militares a la zona.
Contradicciones en la estrategia de la Casa Blanca
Márquez señaló que estas declaraciones muestran una falta de estrategia clara, ya que contradicen lo dicho previamente por otros funcionarios de la administración sobre evitar un cambio de régimen o una guerra de largo aliento. Mientras que por la mañana se negaba la intención de enviar tropas directamente al terreno, Trump afirmó prácticamente lo contrario al asegurar que "no va a aburrirse" con lo que tiene por delante.
Foto: EFE
Por su parte, el régimen iraní se encuentra debilitado tras el asesinato de Jameneí y la pérdida de gran parte de su cúpula, aunque según la analista, esto no significa que estén derrotados. Ante esta situación, Irán busca la regionalización del conflicto, lanzando ataques con drones a sus vecinos para presionar a los aliados de Estados Unidos en el Golfo y forzar el fin de las hostilidades.
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Petróleo y el papel de las potencias globales
El escalamiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán tiene repercusiones económicas profundas, especialmente en el mercado energético. China, que compra entre el 80 y 90 por ciento de las exportaciones petroleras iraníes, podría trasladar su demanda hacia Rusia, beneficiando a Moscú en última instancia. No obstante, países como Japón, Corea del Sur e India resultarían más afectados al tener que comprar crudo a precios de mercado mucho más elevados debido a las sanciones.
De acuerdo con la analista, este escenario ya no es meramente disuasorio, como en ataques previos contra instalaciones nucleares, sino que se ha transformado en una guerra abierta donde Irán siente que el objetivo final de Washington es terminar con su régimen.
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La fractura interna y la oposición iraní
En el ámbito interno, Márquez destacó que la sociedad iraní vive una fuerte represión, con más de 3 mil personas muertas en protestas recientes por disentir del régimen. Además, el apoyo al Estado musulmán es menor de lo que se cree, pues encuestas anónimas sugieren que solo el 40 por ciento de la población se identifica realmente como musulmana.
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A pesar del descontento y del liderazgo simbólico de Reza Pahleví en el exilio, la analista ve difícil un cambio de régimen desde dentro sin ayuda externa directa. La oposición carece de capacidad armamentista y del apoyo del ejército o de las guardias revolucionarias, por lo que el liderazgo actual podría mantenerse en el corto plazo a menos que ocurra un evento extraordinario, según concluyó Márquez en su charla con Ana Francisca Vega para MVS Noticias.
