Audio relacionado
En colaboración para MVS Noticias con Luis Cárdenas, Oscar Balderas, periodista, habló sobre lo más relevante en la agenda sobre el crimen organizado.
La historia de Servando Gómez Martínez, mejor conocido como "La Tuta", representa uno de los capítulos más complejos en la narrativa del crimen organizado en México. A diferencia de otros líderes del narcotráfico caracterizados por una violencia explícita y silenciosa, el fundador de Los Caballeros Templarios instauró un perfil mediático y pseudo-social que marcó a la región de Tierra Caliente.
Como analizó recientemente el periodista Óscar Balderas, el personaje de "El Profe" destaca por sus matices de sinceridad cínica y su pasado como maestro normalista, factores que influyeron directamente en la estructura y el reclutamiento de su grupo delictivo dentro del ecosistema del crimen organizado.
Te podría interesar
El origen: De las aulas a los "anexos" de reclutamiento
Óscar Balderas destaca que la formación académica de "La Tuta" no era un detalle menor, sino el eje de su autoridad en Michoacán. El periodista relata que Servando Gómez utilizó su prestigio como profesor para fundar centros de rehabilitación que, irónicamente, se convirtieron en semilleros de su organización criminal.
"Él se forma como normalista, por eso su otro apodo 'El Profe'... él mismo había fundado escuelas que tenían como objetivo que la gente, sobre todo los jóvenes, estuvieran alejados de la droga... también fundó centros de rehabilitación para personas con adicción, que después fueron las 'escuelitas' donde él comenzó a reclutar a los primeros Caballeros Templarios", explicó Balderas.
Te podría interesar
La filosofía del "Capo Sincero"
A diferencia de otros líderes, "La Tuta" nunca ocultó su actividad ilícita e incluso filosofaba sobre ella en videos de YouTube, una estrategia de comunicación que humanizaba su imagen ante sus seguidores. Balderas recuerda una anécdota tras su captura en Morelia, cuando un policía le preguntó por qué lo habían detenido:
"Dice: 'Pues por liderar una banda de pendejos'. 'La Tuta' es un capo educado, en el sentido de que es un maestro normalista. Es un tipo que claro que su grupo ejercía muchísima violencia, pero él encontraba orgullo en no ser una persona violenta".
Sin embargo, esta supuesta "no violencia" era parte de una mística construida sobre interpretaciones de sagradas escrituras creadas junto a Nazario Moreno, la cual servía para legitimar su control sobre la propiedad agraria y la vida social en la zona.
El misterio de "El Compa Omar" y las masacres en centros de rehabilitación
La agenda actual sobre el crimen organizado también pone el foco en figuras menos mediáticas pero igualmente peligrosas, como Cuen Lugo, alias "El Compa Omar". Este ex policía federal, vinculado a la facción de Ismael "El Mayo" Zambada, ha sido señalado por ICE como uno de los más buscados.
Balderas vincula a este personaje con la masacre de 13 jóvenes en el centro de rehabilitación "El Camino" en Tijuana en 2010. Según el periodista, los ataques a estos centros responden a una lógica de inteligencia criminal:
"Los grupos del crimen organizado atacan esos centros de rehabilitación porque tienen necesidad de infiltrarlos y de utilizar a las personas en rehabilitación para que sean sus vendedores de droga... o para que digas quiénes son los rivales. Son centros de inteligencia criminal, se recaba data y quien no quiere participar pues entonces es asesinado".
Conclusión y la lógica social de Tierra Caliente
Entender el fenómeno del crimen organizado en regiones como Tierra Caliente requiere comprender que, para muchos habitantes, actividades ilícitas como el cultivo de marihuana o el tráfico de personas ("polleros") tienen una función social arraigada. Figuras como "La Tuta" aprovecharon este contexto para erigirse como autoridades morales. Aunque su discurso de "ayuda social" resultó ser una fachada para el despojo y la violencia, su caso sigue siendo una pieza clave para analizar las dinámicas de poder del crimen organizado.
