Audio relacionado
En colaboración con Ana Francisca Vega, para MVS Noticias, Fausto Pretelin, internacionalista mencionó por qué Cuba acepta negociaciones con Estados Unidos.
En un giro histórico para la geopolítica de la región, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció la existencia de negociaciones con la administración estadounidense de Donald Trump.
Este acercamiento diplomático surge en medio de una asfixiante crisis económica y energética en la isla, impulsada por el bloqueo petrolero y fuertemente influenciada por la reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
Te podría interesar
El factor Maduro y el bloqueo petrolero
Pretelín explicó que la urgencia económica y el temor a replicar el destino del gobierno venezolano son los principales motores de esta apertura. Las sanciones de Estados Unidos a los buques petroleros, que incluso detuvieron el suministro que México enviaba a la isla, dejaron a La Habana sin alternativas.
"Yo creo que ahí se da cuenta ya que la línea roja es el petróleo Díaz Canel y la situación crítica por la que ya está pasando el país", explicó Pretelín al analizar las motivaciones del mandatario cubano. El arresto de Maduro el pasado 3 de enero sirvió como un ultimátum definitivo, logrando que el gobierno de Díaz-Canel ceda ante la presión estadounidense: "Díaz Canel dobla las manitas después de ver lo que vimos el 3 de enero con Maduro (...) entiende que Donald Trump va en serio", afirmó el especialista.
Te podría interesar
Concesiones a cambio de apertura económica
A diferencia de la administración de Barack Obama, donde el acercamiento no trajo consigo mejoras en los derechos civiles, las actuales negociaciones ya presentan cifras concretas. Como muestra de voluntad, se ha reportado que al menos 51 presos políticos serán liberados en las próximas horas.
No obstante, la perspectiva de Washington parece enfocarse en los negocios. "A Donald Trump no le interesa la democracia, no le interesa los derechos humanos, seguramente le da como garantías que continúe este régimen (...) a cambio de que haya una apertura económica y que el principal beneficiado de esta apertura sea Estados Unidos", advirtió Pretelín.
El futuro del régimen: ¿Transición o exilio?
Aunque este pacto podría terminar con un nudo ideológico que lleva siete décadas inamovible (desde 1959), no garantiza el colapso inmediato de la cúpula castrista. El analista sugiere que podría darse una transición donde figuras como Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, mantengan el control bajo un esquema de libre mercado.
Ante el inminente cambio, el exilio de las actuales figuras de poder es una perspectiva real. "No nos extrañaría que Díaz Canel viva aquí en la colonia del Valle o en Polanco (...) tampoco les gusta vivir en pobreza total", concluyó el experto en los micrófonos de MVS Noticias
