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En entrevista para MVS Noticias con Luis Cárdenas, Maurilio Santiago, abogado de la familia de Pablo Osorio Sánchez, habló sobre mineros mexicanos secuestrados en Sinaloa fueron asesinados “porque los confundieron”.
La tragedia que envuelve a los mineros en Sinaloa ha dado un giro doloroso tras las recientes declaraciones de la defensa de las víctimas. Maurilio Santiago, abogado de la familia de Pablo Osorio Sánchez (uno de los trabajadores desaparecidos), denunció la frialdad de las autoridades y rechazó categóricamente la narrativa oficial que sugiere que los trabajadores fueron víctimas de una "confusión" por parte de grupos criminales.
Sin rastro de Pablo Osorio y con nulo apoyo institucional
A pesar del hallazgo de fosas clandestinas en la región, la incertidumbre para la familia de Pablo continúa. El abogado señaló que, tras viajar desde Tlaxiaco a la Ciudad de México para reunirse con la Fiscalía General de la República (FGR), los resultados siguen siendo inconclusos.
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"Nos informaron que a Pablo pues no lo han identificado. Sí encontraron 10 cuerpos en una fosa, pero ninguno de ellos hasta el momento ha sido identificado como el cuerpo de Pablo", explicó Santiago.
Además del vacío informativo, el litigante enfatizó el abandono emocional que han sufrido los familiares de los mineros en Sinaloa provenientes de estados como Sonora, Zacatecas y Guerrero. Denunció que nunca se les brindó atención psicológica y criticó la postura del Ejecutivo Federal ante el caso.
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"Hay impotencia por el trato que les han dado las autoridades. Me refiero a la forma fría como tomaron el caso y sobre todo la declaración de la Presidenta de la República... algo así muy frío".
"No eran criminales": El rechazo a la hipótesis de la confusión
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue el desmentido de la versión que apunta a que los trabajadores fueron asesinados por un error de identidad. Para la defensa, esta línea de investigación resulta ofensiva y revictimizante para los mineros en Sinaloa.
"Los mineros no eran criminales; era gente trabajadora, del pueblo, que quería sacar adelante a su familia. No pudieron haber sido confundidos... esa hipótesis para nosotros es de mala fe".
Maurilio Santiago subrayó que las víctimas estaban plenamente identificadas por su oficio y equipo de protección:
- Vestimenta: Pablo portaba casco y chaleco antirreflejante al momento de su desaparición.
- Labor: Había sido contratado para supervisar un tramo de la supercarretera Sinaloa-Durango.
- Entorno: Vivían en una zona habitada por trabajadores, no por delincuentes.
La sospechosa desaparición
Finalmente, el abogado puso el foco sobre la empresa empleadora de las víctimas, la cual cortó toda comunicación tras los hechos. Santiago calificó como "sospechoso" que la compañía borrara su presencia en redes sociales el mismo día de la desaparición de Pablo.
"La empresa no se ha comunicado. Tan es así que el mismo día que desapareció Pablo, ese mismo día desaparece en redes sociales. Es una situación que debe ser investigada".
La exigencia de justicia permanece firme mientras las familias esperan respuestas claras y un trato digno por parte del Estado mexicano en el caso de los mineros en Sinaloa.
