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En entrevista con Ana Francisca Vega para MVS Noticias, el investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Javier Aparicio, habló de las implicaciones del despido de José Antonio Romero Tellaeche y la llegada de Lucero Ibarra a la dirección.
El fin de la "noche medieval": Un cambio de rumbo en el CIDE
Tras cuatro años de tensiones y lo que Aparicio describió como una "pequeña noche medieval", la comunidad académica del CIDE recibió con optimismo la destitución de su anterior director general. Aunque el periodo legal de Romero Tellaeche estaba previsto para concluir en noviembre, las autoridades optaron por su remoción anticipada tras una gestión marcada por la falta de diálogo y el debilitamiento de los cuerpos colegiados.
De acuerdo con el investigador, la comunidad percibe este cambio como una "muy buena noticia" y un acto de escucha por parte de la nueva Secretaría de Ciencia, encabezada por la Dra. Rosaura Ruiz.
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Los daños en la gestión de Romero Tellaeche
La administración saliente dejó huellas profundas en la estructura del centro de investigación. Aparicio destacó que, si bien el CIDE se mantiene de pie, ha resultado seriamente lastimado por diversas acciones administrativas y políticas:
- Aislamiento institucional: Romero Tellaeche se reunió con la comunidad académica únicamente dos veces en cuatro años.
- Ataques políticos: El centro fue utilizado como "piñata" en las conferencias matutinas presidenciales, bajo el prejuicio de ser una institución de corte "neoliberal" o "corrupta".
- Crisis financiera y laboral: La eliminación de fideicomisos, retrasos en pagos de nómina y la implementación de una austeridad que obligó a realizar más tareas con menos presupuesto.
- Fuga de talento: El deterioro de las condiciones laborales provocó la salida de numerosos profesores e investigadores valiosos.
Nueva era en el CIDE: ¿Cómo será la reconstrucción con Lucero Ibarra?
El nombramiento de la Dra. Lucero Ibarra como directora interina ha sido fundamental para restaurar la confianza interna. A diferencia de la gestión anterior, Ibarra es reconocida como una colega con trayectoria dentro de la institución, habiendo dirigido la División de Estudios Jurídicos.
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CIDE: El camino hacia la normalidad académica
El principal reto para el CIDE ahora es la reconstrucción de los canales de comunicación y la vida institucional. A pesar de las adversidades, Aparicio subrayó que la institución nunca dejó de cumplir con su compromiso docente en licenciaturas y posgrados.
El siguiente paso legal será la emisión de una convocatoria oficial para designar a una directora definitiva. Mientras tanto, el ánimo de la comunidad se centra en recuperar la diversidad ideológica y garantizar la suficiencia financiera para mantener la excelencia académica que históricamente ha caracterizado al centro.
