Audio relacionado
En entrevista para MVS Noticias con Ana Francisca Vega, el periodista especializado en seguridad Óscar Balderas analizó la creciente presencia e influencia del Tren de Aragua en la Ciudad de México, un fenómeno que despierta preocupación por su capacidad de control territorial y el aumento del tráfico de personas.
¿Dónde surgió el Tren de Aragua?
El Tren de Aragua es una organización criminal surgida en el estado de Aragua, Venezuela, a partir del descontento y la corrupción que siguieron a las grandes obras del chavismo. “Este grupo comenzó como una pandilla pequeña y se fortaleció mediante el intercambio de criminales dentro de las cárceles venezolanas”, explica Balderas.
Aprovechándose del éxodo masivo de migrantes que buscan mejores condiciones de vida, la organización opera como red de coyotaje y tráfico de personas. “La Ciudad de México se ha convertido en un centro de operaciones fundamental para el Tren de Aragua, por su ubicación estratégica y los recursos que ofrece”, señala el periodista.
¿Cómo opera el Tren de Aragua en México?
Balderas subraya que el Tren de Aragua ha adaptado sus operaciones a los mercados ilícitos de la capital, privilegiando el tráfico de personas sobre otras actividades criminales: “Hoy, el tráfico de personas genera más ganancias que el narcotráfico, con cifras que alcanzan hasta 13 mil millones de dólares anuales, frente a los mil millones derivados del negocio del fentanilo”.
Asimismo, explica que el grupo emplea tácticas extremadamente violentas para mantener el control. “Las mujeres víctimas son obligadas a trabajos sexuales y a pagar rescates exorbitantes, atrapadas en un ciclo de explotación. Es un sistema de padroteo con control absoluto”, afirma.
¿Por qué el Tren de Aragua es un reto distinto para la seguridad en México?
La presencia del Tren de Aragua en la CDMX representa un reto creciente para la seguridad pública. “Aunque no compite directamente con los cárteles mexicanos, su impacto en la explotación sexual está generando un nuevo paradigma de criminalidad”, advirtió Óscar Balderas. A la par, el gobierno mexicano enfrenta presión de Estados Unidos, que considera a este grupo como una posible organización narcoterrorista.
“Cada detención anunciada en México se presenta como un logro, en el marco de la presión internacional por frenar el avance del crimen organizado en la región”, concluyó.
