Todo salió a la luz este lunes gracias a la declaración financiera anual que los magistrados están obligados a presentar para transparentar sus ingresos y los "regalitos" que reciben fuera del juzgado. Ahí, la jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos, Sonia Sotomayor soltó un dato que llamó bastante la atención.
Y es que reveló, recibió boletos para un concierto de Bad Bunny.
¿De dónde salieron los boletos de Bad Bunny para la jueza?
En su reporte, la magistrada detalló que recibió entradas con un valor de cuatro mil 333 dólares, cortesía del sello discográfico Rimas Entertainment.
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Aunque en el papel oficial no dice explícitamente el nombre del "Conejo Malo", los tiempos cuadran a la perfección; según reportes de medios estadounidenses como Político, un viaje privado que Sotomayor hizo a Puerto Rico en agosto del año pasado coincide exactamente con las fechas en las que el reguetonero dio sus conciertos.
Este tema ha hecho ruido porque, últimamente, los beneficios y regalos que reciben los jueces en Estados Unidos están bajo una lupa ciudadana y ética muy estricta.
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Choque frontal contra el nuevo poder de Donald Trump
Pero la música urbana no fue lo único que acaparó los titulares. Este mismo día, la jueza se fue con todo contra una polémica decisión de la Corte Suprema que, básicamente, le da manga ancha al presidente Donald Trump para quitar a los líderes de las agencias federales.
Sotomayor leyó su voto particular desde el mismísimo estrado y tachó la medida de ser "profundamente desestabilizadora", advirtiendo que esto va a desatar un auténtico caos en la forma de gobernar. Además, le lanzó una dura crítica a los seis jueces conservadores de la Corte, acusándolos de aferrarse a una "teoría ejecutiva unitaria" que pasa por alto la historia, los precedentes y las leyes que protegen la independencia de estas dependencias frente a la Casa Blanca.
Para entender bien el peso de sus palabras, hay que recordar quién es ella. Sotomayor, nacida en el barrio neoyorquino del Bronx y de sangre puertorriqueña, hizo historia en 2009 cuando el entonces presidente Barack Obama la nominó, convirtiéndose en la primera jueza latina en llegar a lo más alto de la justicia estadounidense.
Hoy en día, en pleno segundo mandato de Trump, Sotomayor se ha consolidado como la principal "piedra en el zapato" del ala conservadora. Se la ha pasado votando en contra de decisiones que buscan darle más poderes al presidente o que intentan quitarle herramientas a los jueces federales para frenar las acciones del Poder Ejecutivo.
