ESPECTÁCULOS

Willie Colón y Rubén Blades: De la ruptura a la enemistad eterna; el adiós a una era de la salsa

Con la partida de 'El Malo del Bronx' a los 75 años, se apaga también la última llama de esperanza para un reencuentro que el mundo de la salsa esperó por más de dos décadas.

Hubo un tiempo en que Willie Colón y Rubén Blades no eran rivales, sino arquitectos de un nuevo mundo.
Hubo un tiempo en que Willie Colón y Rubén Blades no eran rivales, sino arquitectos de un nuevo mundo.Créditos: EFE/ Cuartoscuro
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El trombón de "El Malo del Bronx" se ha quedado en silencio, pero el eco de su conflicto más famoso retumba hoy más que nunca. Con la muerte de Willie Colón a los 75 años, no solo se despide a un virtuoso de la música afrolatina; se cierra definitivamente el capítulo de la dupla más influyente, revolucionaria y, paradójicamente, distanciada de la salsa: Colón y Blades.

Colón y Blades: El "Big Bang" que cambió la salsa para siempre

Hubo un tiempo en que Willie y Rubén no eran rivales, sino arquitectos de un nuevo mundo. En 1978, lanzaron Siembra, el álbum que cambió las reglas del juego. Mientras el género se limitaba a letras románticas o de fiesta, ellos introdujeron la crónica social, la política y la realidad del barrio.

Canciones como "Pedro Navaja", "Plástico" y "Siembre" no solo se bailaron; se estudiaron. Willie ponía el "músculo" musical con sus arreglos agresivos y urbanos, mientras Rubén aportaba la lírica intelectual. Juntos, eran invencibles.

EFE

Willie Colón y Rubén Blades: La historia del pleito legal que destruyó al dúo de oro de la salsa

La gloria artística nunca fue suficiente para contener dos egos monumentales. Lo que nació como la colaboración más magistral en la historia de la música tropical, terminó en una batalla legal y personal que se ha extendido por más de dos décadas, dejando a millones de fanáticos en la orfandad de su química sobre el escenario.

El punto de quiebre ocurrió en 2003, durante el concierto del 25 aniversario de Siembra. Lo que estaba destinado a ser una celebración histórica en San Juan, Puerto Rico, se transformó en una guerra judicial. Willie Colón demandó a Rubén Blades por 115 mil dólares, alegando el incumplimiento de los pagos acordados. Aquella noche no solo fue el fin de una sociedad comercial; fue la última vez que ambos compartieron un escenario.

"Ahí morirá": La frase de Willie Colón que sepultó su amistad con Rubén Blades

Desde entonces, el reencuentro de los "Estatutos de la Salsa" se convirtió en un deseo frustrado. En 2019, una petición en Change.org que reunió miles de firmas pareció encender una chispa, pero la respuesta de los protagonistas mantuvo la distancia:

  • Willie Colón: Fiel a su carácter frontal y polémico, lanzó un dardo en Twitter: "Yo estoy listo, pregunten al otro".
  • Rubén Blades: Con una elegancia distante, evitó el "sí" definitivo, lamentando que la hermandad se hubiera extraviado en los tribunales.

Para entender por qué este distanciamiento duele tanto al género, hay que observar la crudeza de sus declaraciones. La disputa no es solo por números, sino por una traición personal profunda.

"Rubén es un talento gigante, pero como persona deja mucho que desear. Nuestra amistad se quedó en los tribunales y ahí morirá", sentenció Colón en 2010.

Con esa declaración, el "Malo del Bronx" selló públicamente que el conflicto había trascendido lo profesional.

La unión de Colón y Blades que hoy trasciende a la eternidad

Hoy, con la partida del "Rey del Trombón", esa reconciliación física que el mundo de la salsa esperó por 20 años se vuelve imposible. Sin embargo, surge una reconciliación de otro tipo: la del legado.

A pesar de sus diferencias personales, el nombre de Willie Colón aparecerá siempre junto al de Rubén Blades en los libros de historia. No se puede entender a uno sin el otro. El público, en su luto, ha decidido perdonar los pleitos legales para quedarse con la armonía de sus grabaciones.

IG: @ruben.blades

Willie Colón se va como el "malo" que nos hizo mejores, el hombre que nos enseñó que la salsa podía tener conciencia. Y aunque en vida no hubo el abrazo final en un escenario, su música seguirá "sembrando" identidad latina por generaciones.