Bad Bunny hizo historia en los Grammy al conquistar la categoría más importante de la noche: álbum del año. La 68ª edición de los premios no solo marcó un antes y un después para la música en español, sino que también se convirtió en una plataforma de protesta política contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un contexto de fuerte tensión social en Estados Unidos.
El álbum “DeBÍ TiRAR MáS FOToS” se convirtió en el primer disco completamente en español en ganar el Grammy a álbum del año, superando a producciones de alto perfil como “Mayhem” de Lady Gaga y “Swag” de Justin Bieber. El reconocimiento consolidó a Bad Bunny como una de las figuras más influyentes de la industria musical global y reafirmó el crecimiento del mercado latino en los premios más importantes de la música.
Bad Bunny gana Álbum del Año en los Grammy y lanza mensaje contra el ICE: ¿qué dijo?
El artista puertorriqueño no se fue con un solo galardón. Sumó tres Grammy más a su carrera al ganar mejor álbum de música urbana y mejor interpretación de música global por el tema “EoO”. Durante su discurso, antes incluso de agradecer a su equipo o a su familia, lanzó un mensaje contundente: “Antes de dar gracias a Dios, voy a decir: fuera ICE”, frase que marcó uno de los momentos más políticos de la gala.
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La intervención de Bad Bunny ocurrió a solo una semana de que el artista protagonice el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, evento que ha sido duramente criticado por el expresidente Donald Trump y que este año se desarrolla en medio de un debate nacional sobre migración y derechos humanos.
Aunque el puertorriqueño fue protagonista, el artista más premiado de la noche fue Kendrick Lamar. Por segundo año consecutivo, el rapero californiano lideró la premiación al llevarse cinco gramófonos, con lo que superó el récord de Jay-Z y alcanzó un total de 27 premios Grammy en su carrera. Lamar ganó grabación del año por “Luther”, su colaboración con SZA, en un momento que también dio pie a la anécdota de la noche cuando Cher confundió el nombre del tema con el del legendario Luther Vandross.
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En otra de las grandes sorpresas, Billie Eilish se llevó el Grammy a canción del año por “WILDFLOWER”, mientras que Lady Gaga amplió su legado al ganar mejor álbum pop vocal por “Mayhem” y mejor grabación de música dance por “Abracadabra”.
La gala estuvo marcada por una clara unidad de la industria musical contra las políticas migratorias de Estados Unidos. Varios artistas portaron pins de protesta y utilizaron sus discursos para condenar las redadas y el actuar del ICE, especialmente tras los recientes hechos violentos en Mineápolis. Eilish calificó la situación como injusta, mientras que Bad Bunny elevó el tono político al llamar a enfrentar el odio con amor y recordar que los migrantes “son humanos y son americanos”.
También hubo espacio para momentos emotivos y ligeros. Olivia Dean, ganadora a mejor artista nuevo, destacó el valor de la migración en su historia personal. Lola Young protagonizó uno de los discursos más espontáneos al recibir su premio por “Messy”. Cher, además de recibir un reconocimiento a su trayectoria, recordó que la música sigue siendo un motor de sanación incluso en tiempos difíciles.
La 68ª edición de los Grammy dejó claro que la música no solo premia talento, sino que también refleja el pulso social y político del momento. Y en una noche cargada de simbolismo, Bad Bunny no solo ganó premios, sino que reafirmó su papel como una voz influyente dentro y fuera del escenario.
Con información de EFE.
