28 Years Later: The Bone Temple: ¿por qué la nueva película podría ser la más perturbadora de la saga?

Aunque la humanidad ha experimentado el aislamiento y la fragilidad del sistema, no ha superado sus patrones de violencia extrema; señala el actor Ralph Fiennes.

El horror postapocalíptico de la saga '28 años después' regresa este viernes a los cines españoles con la secuela '28 años después: el templo de los huesos'.
El horror postapocalíptico de la saga '28 años después' regresa este viernes a los cines españoles con la secuela '28 años después: el templo de los huesos'.Créditos: EFE.
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El universo postapocalíptico creado por Danny Boyle y Alex Garland vuelve esta semana a los cines con 28 Years Later: The Bone Temple, una secuela que da un giro inquietante a la saga; el verdadero peligro ya no es el virus, sino la deshumanización de los propios sobrevivientes.

En un mundo devastado, la confianza, la violencia y la necesidad de vínculos se convierten en el eje narrativo de una historia que, según sus protagonistas, también deja espacio para la esperanza.

Para Ralph Fiennes, quien retoma su papel como el Dr. Kelson, la película se sostiene sobre una pregunta incómoda: ¿en quién se puede confiar cuando la civilización ha colapsado? Su personaje entabla una relación inesperada con Samson, el zombi alfa interpretado por Chi Lewis-Parry, un vínculo que pone a prueba los límites entre humanidad y monstruosidad.

“¿Confía Kelson en Samson? ¿Confía Samson en Kelson?”, plantea Fiennes al describir una trama donde la confianza es frágil y fácilmente manipulable. Ese mismo quiebre atraviesa a los Jimmies, una banda de supervivientes con tintes sectarios que canaliza su ira contra otros humanos, demostrando que el virus ya no es la única forma de contagio.

Un culto violento y dos antagonistas clave

La cinta, dirigida por Nia DaCosta, enfrenta a dos antagonistas con visiones opuestas del mundo: Fiennes como un médico empeñado en preservar un rastro de humanidad, y Jack O’Connell como Jimmy Crystal, líder de un culto cruel y sanguinario que ha hecho de la violencia su sistema de creencias.

De acuerdo con Sony Pictures, en esta segunda entrega de la trilogía los infectados han dejado de ser la mayor amenaza. Lo verdaderamente aterrador es la “inhumanidad de los supervivientes”, una idea que atraviesa toda la narrativa y que conecta de forma directa con la realidad contemporánea.

La secuela llegará el 15 de enero de 2026 a las salas de cine en México.

De la ciencia ficción a una inquietante cercanía con lo real

Cuando 28 Days Later se estrenó en 2002, la idea de un virus que paraliza al mundo parecía lejana. Hoy, después de una pandemia global, ese escenario se percibe de otra manera. Para Chi Lewis-Parry, hablar de contagios ya no pertenece a la ciencia ficción: “Es la vida real de todos los días”.

El “templo de los huesos” que da nombre a la película es un monumento funerario construido con cráneos, una imagen tan perturbadora como simbólica. Para el Dr. Kelson, representa una verdad inevitable: la muerte es segura, pero el amor y los vínculos humanos son lo que da sentido a la vida.

DaCosta describe este elemento como algo “fascinante y hermoso”, una dualidad que define su aproximación al filme. La directora respetó la lógica del universo original, pero encontró espacio para imprimir su sello, desarrollando personajes secundarios y explorando nuevas capas emocionales sin traicionar el guion de Garland.

28 Years Later: The Bone Temple incluye una aparición fugaz del personaje de Cillian Murphy, un detalle que reaviva las especulaciones sobre su rol en el cierre de la trilogía.