El Gobierno de Donald Trump acusó a la industria automotriz instalada en México de utilizar componentes provenientes de China y hacerlos pasar como contenido de América del Norte para exportar vehículos a Estados Unidos bajo los beneficios del T-MEC.
Peter Navarro, asesor de Comercio y Manufactura de la Casa Blanca, aseguró que China utiliza las plantas de ensamblaje mexicanas como un “trampolín” para introducir piezas y tecnología al mercado estadounidense sin enviar automóviles terminados directamente desde territorio chino.
La acusación surge en medio de la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá y de la presión de Washington para endurecer las reglas de origen del sector automotriz.
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China usaría a México para entrar al mercado de EU
Navarro afirmó que el T-MEC debía impulsar una mayor utilización de componentes fabricados en Estados Unidos, pero acusó que las plantas mexicanas permiten el ingreso creciente de piezas provenientes de terceros países.
“Se suponía que el T-MEC aumentaría el contenido estadounidense. Sin embargo, el ensamblaje en México se ha convertido cada vez más en un ‘trampolín’ por el cual componentes de China y de otros terceros países pueden filtrarse al mercado de EU”, sostuvo.
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De acuerdo con el funcionario estadounidense, empresas chinas envían a México componentes electrónicos, baterías, imanes, semiconductores, sensores y pantallas para posteriormente integrarlos a vehículos ensamblados en el país.
Una vez terminados, los automóviles son exportados hacia Estados Unidos como productos considerados de América del Norte.
Navarro calificó este mecanismo como un supuesto “blanqueo” del origen del contenido chino.
Casa Blanca celebra traslado de Tacoma a Texas
El asesor de Trump utilizó como ejemplo la reciente decisión de Toyota de trasladar una línea de producción de la camioneta Tacoma desde Baja California hacia Texas.
Navarro aseguró que el movimiento responde a la política arancelaria impulsada por Trump y dificulta la incorporación de componentes chinos en los vehículos.
“El ‘blanqueo’ de contenido puede ser escondido dentro de un parque industrial de Tijuana, pero es mucho más difícil —y mucho más costoso— hacerlo en el condado de Bexar, Texas”, afirmó.
También sostuvo que fabricar vehículos en territorio estadounidense facilita la supervisión de proveedores, autoridades aduaneras y organismos reguladores.
EU busca endurecer reglas automotrices del T-MEC
Actualmente, el T-MEC establece que al menos 75 por ciento del contenido de un automóvil debe ser producido en América del Norte para recibir los beneficios arancelarios del acuerdo.
El tratado anterior exigía un mínimo de 62.5 por ciento.
Además, las reglas vigentes establecen que 40 por ciento del vehículo debe fabricarse en países con salarios considerados altos.
Sin embargo, Estados Unidos busca elevar nuevamente los requisitos.
De acuerdo con reportes de Reuters, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ha planteado aumentar hasta 82 por ciento el contenido regional obligatorio y establecer un mínimo de 50 por ciento de componentes fabricados específicamente en Estados Unidos.
La acusación contra México anticipa una nueva disputa en la revisión del T-MEC, con el sector automotriz como uno de los principales puntos de presión entre ambos países.
