La fuerza laboral profesional de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) ha seguido creciendo en todas las economías de la OCDE y la UE, según el Observatorio de Carreras de Investigación e Innovación (ReICO), una iniciativa de la OCDE y la UE, que traza la huella del mercado laboral en investigación e innovación (I+I) en más de 50 países.
¿Cuánto ha crecido el empleo en áreas de Ciencia, Ingeniería y TIC?
Así, los profesionales de la ciencia y la ingeniería (S&E) aumentaron del 3,2 al 3,7% del empleo total en los países de la OCDE entre 2017 y 2024.
Los profesionales de la tecnología de la información y la comunicación (TIC) —desarrolladores y analistas de software y aplicaciones, así como profesionales de bases de datos y redes—, aumentaron del 2,0 al 3,1% en promedio en todas las economías de la OCDE.
Te podría interesar
Combinados, los profesionales de S&E y TIC representan alrededor del 7% del empleo total en las economías de la OCDE y la UE. Sin embargo, las diferencias son amplias entre países de la OCDE: la proporción combinada de profesionales de S&E y TIC supera el 10% en Finlandia, Israel, Luxemburgo, los Países Bajos y Suecia, pero cae por debajo del 3% en Colombia, México y Turquía. Todavía es más bajo en algunas economías asociadas, por debajo del 2 % en Argentina, India, Indonesia y Perú.
Los mismos países con la mayor fuerza laboral STEM también tienden a ser los más intensivos en TIC. En promedio, en la OCDE y la UE, la proporción de profesionales de S&E sigue superando a la de los profesionales de las TIC, pero lo contrario se aplica en un puñado de economías, sobre todo en Suecia y Estados Unidos, y también en Israel, Luxemburgo y los Países Bajos.
Te podría interesar
Pese a que la investigación y el desarrollo se basa en la fuerza laboral STEM, solo una fracción de los profesionales STEM trabaja directamente en I+D. Para 2024, la fuerza laboral total dedicada a la I+D, alcanzó casi el 1,6% del empleo total en promedio en toda la OCDE. Los investigadores no solo son investigadores científicos, sino también profesionales de I+D, incluidos gerentes e ingenieros, dedicados al diseño y la supervisión de actividades y proyectos de I+D en todos los sectores.
De 2015 a 2024, la proporción de investigadores aumentó del 0,8% al 1,1% en el país promedio de la OCDE.
Las diferencias en la intensidad del personal de I+D, la proporción del personal de I+D en el empleo total, son casi tan amplias como las diferencias en la intensidad del gasto en I+D reportados en los Principales Indicadores de Ciencia y Tecnología de la OCDE, lo que refleja la importancia de los insumos laborales directos para el esfuerzo de I+D de las empresas y organizaciones.
Entre los países con datos que cubren toda la economía, solo cinco superan el 2% de la intensidad del personal de I+D: Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia y Corea.
La composición de la fuerza laboral de I+D también varía. En promedio, los investigadores representan el 68% del personal de I+D en toda la OCDE y la UE, oscilando entre el 88% en Suecia y el 55% en Suiza. Entre las economías asociadas en la base de datos, la República Popular China reporta una cuota del 42%, la única economía en la base de datos donde los investigadores representan menos de la mitad del personal de I+D, finaliza la OCDE.
