Lograr una condición física envidiable requiere disciplina, pero para quienes viven con hiperglucemia, la dieta keto, también conocida como “cetogénica”, podría ser el factor que finalmente desbloquee sus metas. Para muchos, el ejercicio aeróbico parece no dar frutos a pesar del esfuerzo constante en la caminadora o la bicicleta.
Según investigaciones recientes, la sabiduría convencional de simplemente limitar las grasas podría estar equivocada para un sector específico de la población que busca mejorar su salud a largo plazo. Quienes mantienen niveles altos de azúcar suelen presentar una respuesta adaptativa bloqueada, lo que impide que sus corazones y músculos obtengan los beneficios preventivos que el deporte debería ofrecerles naturalmente.
Foto: Canva
La dieta keto como llave maestra del rendimiento
Un estudio liderado por la científica Sarah Lessard, publicado en la revista Nature Communications el pasado 25 de febrero, reveló que un régimen alto en grasas y muy bajo en carbohidratos normaliza el azúcar en la sangre en tan solo una semana. Al reducir drásticamente la disponibilidad de glucosa, la dieta keto permite que el cuerpo recupere su capacidad de absorber y utilizar el oxígeno de manera eficiente durante el entrenamiento aeróbico.
Te podría interesar
En las pruebas realizadas con modelos animales, los niveles de azúcar se estabilizaron de tal forma que los síntomas de la diabetes desaparecieron momentáneamente, permitiendo una adaptación al ejercicio que antes era biológicamente imposible.
Remodelación muscular y capilar: el efecto Virginia Tech
Lo interesante de este hallazgo científico reside en cómo el cuerpo se transforma internamente para enfrentar el esfuerzo físico. El equipo del Fralin Biomedical Research Institute observó que este plan alimenticio provoca una remodelación profunda de los tejidos musculares, volviéndolos mucho más oxidativos.
Te podría interesar
Esto se traduce en la creación de fibras musculares de contracción lenta, ideales para la resistencia, y un aumento significativo en la densidad de los capilares sanguíneos que alimentan al músculo. Según los expertos del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia, las cetonas producidas por este régimen incluso estimulan la formación de nuevos vasos sanguíneos, optimizando la entrega de oxígeno a cada célula durante la actividad intensa.
El balance entre potencia y carbohidratos
A pesar de la notable mejora en la capacidad aeróbica, los investigadores notaron que el rendimiento puro a veces se estancaba debido a las bajas reservas de glucógeno en el hígado. Para solucionar este inconveniente, la doctora Sarah Lessard sugiere que una restauración estratégica de carbohidratos por una semana puede potenciar la velocidad y la potencia final sin perder los cambios musculares positivos ya ganados.
Foto: Canva
Al final, este enfoque demuestra que combinar el deporte con la dieta keto ofrece una ventaja metabólica notable para combatir los riesgos de la hiperglucemia y mejorar la longevidad.
