La comunidad "otherkin" experimenta un notable crecimiento en plataformas digitales debido a la proliferación de internautas que expresan identidades no humanas, ni biológicas vinculadas a entidades mitológicas o de ficción.
¿Qué son los otherkins y en qué se diferencian de therians o furries?
Este grupo comprende a individuos que afirman poseer un alma o forma de ser desvinculada de la condición humana clásica. Quienes se adscriben a esta corriente sostienen que su verdadera identidad pertenece a criaturas extraídas de las leyendas, el folclore, figuras de la ficción o constructos intangibles.
Existe una frecuente confusión en entornos digitales respecto a las subdivisiones de estos grupos:
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- Comunidad therian: Los integrantes de este sector se definen propiamente como una ramificación específica dentro del ecosistema "otherkin", mas no constituyen la totalidad del movimiento.
- Diferenciación de identidad: A diferencia de corrientes como los "therians" o los "furries", enfocados tradicionalmente en la emulación de fauna real como lobos, gatos o zorros, el concepto general abarca fisonomías místicas y seres de fantasía independientes del reino animal existente.
¿Cuándo surgió el movimiento de los seres de fantasía?
Aunque su visibilidad contemporánea se asocia de forma directa con la viralidad en redes sociales, el origen de esta corriente no es reciente. Las investigaciones sitúan el nacimiento formal de este pensamiento identitario durante la década de los años 70, desarrollándose de forma subterránea antes de la masificación de internet.
El traslado de estas expresiones a los entornos virtuales generó un alcance numérico sin precedentes en la red:
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Las publicaciones dedicadas a la conceptualización de estas identidades acumulan cerca de 13 millones de aportaciones en las plataformas digitales.
El volumen de reproducciones y visitas asociadas a las etiquetas del movimiento supera los 1.600 millones de visualizaciones globales.
La raíz lingüística que define a la comunidad
La construcción del término utilizado para agrupar a este colectivo prescinde de significados enigmáticos o complejidades ocultas en su raíz.
El concepto se estructuró formalmente como un neologismo anglosajón que combinó de manera directa la palabra inglesa "other" (otro) con descriptores tradicionales de afinidad o parentesco.
Esta hibridación idiomática nació con el objetivo de acuñar una etiqueta común para encapsular la autopercepción de quienes experimentan su esencia fuera de los límites convencionales de la humanidad.
Con información de EFE.
