Con las temperaturas superando los 40 grados Celsius en la zona metropolitana de Monterrey, el aire acondicionado se ha convertido en un salvavidas, pero también en una fuente de ansiedad cuando llega el recibo de la luz.
¿Apagado o prendido?
La pregunta que resuena en miles de hogares regios es: ¿es más eficiente mantener el equipo encendido todo el día o apagarlo durante las horas de ausencia y volver a encenderlo al regresar? Especialistas en eficiencia energética han salido al paso para despejar la incógnita y evitar que el alivio del frío se convierta en un dolor de cabeza financiero.
De acuerdo con ingenieros en sistemas térmicos, la decisión correcta no es universal y depende del tipo de tecnología que posea tu unidad. En el caso de los aires acondicionados tipo Inverter, la recomendación es clara: es mejor mantenerlos encendidos. Estos equipos regulan la velocidad del compresor y, una vez que alcanzan la temperatura deseada, reducen su esfuerzo al mínimo, consumiendo muy poca energía para mantener el ambiente estable. Apagarlos y encenderlos repetidamente en este tipo de unidades fuerza al compresor a trabajar a su máxima capacidad cada vez que arranca, lo que anula cualquier posible ahorro.
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Por el contrario, en los equipos tradicionales (On/Off), la lógica cambia. Estos sistemas consumen un pico de energía muy alto durante el encendido. Si el periodo de ausencia en casa es mayor a una hora, sí conviene apagarlos; sin embargo, si el lapso es corto (menos de 60 minutos), los expertos sugieren dejarlo funcionando, ya que el gasto por el reinicio podría ser superior al de mantenerse encendido durante ese breve intervalo.
¿Cuál es el uso correcto del clima?
Más allá del debate de prender o apagar, los especialistas hacen hincapié en tres factores que inciden mucho más en el costo final que el simple uso intermitente. El primero es la temperatura de consigna: por cada grado que bajes del umbral de 24°C, el consumo aumenta entre un 6% y un 8%. El segundo es el sellado del hogar: puertas y ventanas con filtraciones de aire caliente obligan al compresor a trabajar sin descanso. El tercero, y quizás el más ignorado, es el mantenimiento: un filtro sucio puede incrementar el gasto energético hasta en un 15%.
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Ante la segunda ola de calor que azota la región, la recomendación final de los expertos es apostar por la constancia y la planeación. Utilizar temporizadores o termostatos inteligentes para programar el encendido media hora antes de llegar a casa, mantener cortinas cerradas durante las horas pico de sol y asegurarse de que el equipo esté limpio son acciones concretas que garantizan un ambiente fresco sin que el recibo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se convierta en la próxima sorpresa desagradable del mes.
