La noche en el TQL Stadium fue amarga para Tigres. La goleada 3-0 encajada ante FC Cincinnati dejó al equipo mexicano al borde de la eliminación en la Concacaf Champions Cup, pero el marcador no fue lo único que encendió los ánimos.
El técnico Guido Pizarro aprovechó la conferencia de prensa postpartido para desahogarse contra la logística del viaje que, según él, condenó a sus jugadores antes siquiera de saltar al campo.
Un viacrucis para llegar al partido
Pizarro relató con crudeza las condiciones en las que el equipo tuvo que desplazarse hasta Cincinnati. Debido al cierre del espacio aéreo por la visita del presidente Donald Trump a la ciudad, el vuelo programado para el miércoles tuvo que ser cancelado, obligando a los felinos a viajar el mismo día del partido.
Te podría interesar
"Sinceramente, todo lo que diga puede sonar a excusa, pero realmente me parece poco serio. Nadie piensa en los jugadores. Hoy prácticamente estuvimos todo el día viajando, llegamos al hotel a las 5 de la tarde y de ahí vinimos directo a jugar"
El estratega enfatizó que esta situación afectó directamente el rendimiento del equipo, aunque reconoció que no quiere que sus palabras se interpreten como un pretexto para justificar la derrota.
Te podría interesar
"Hay que pensar más en los futbolistas para brindar un mejor espectáculo, pero entiendo que cualquier cosa que diga puede interpretarse como una excusa"
La petición ignorada
Pizarro reveló que la directiva de Tigres hizo todo lo posible para que el encuentro se moviera un par de horas, con el objetivo de darles un mínimo margen de descanso. Sin embargo, no hubo respuesta positiva por parte de la organización y el partido se jugó en el horario pactado.
Sin quitar mérito al rival
A pesar de su molestia, el técnico argentino fue claro al señalar que Cincinnati mereció el triunfo y que su equipo tendrá que trabajar para intentar la remontada en el Estadio Universitario.
"No lo pongo como excusa, al final somos profesionales y ellos jugaron mejor. Ahora nos toca trabajar para darle la vuelta al marcador"
Tigres cayó por un contundente 3-0 en condición de visitante, lo que deja a los felinos con una misión casi imposible de cara al partido de vuelta en el Volcán. Cincinnati aprovechó cada error defensivo y mostró un poderío ofensivo que mantiene en vilo a la afición regiomontana.
El encuentro de vuelta se disputará el próximo jueves 19 de marzo en el Estadio Universitario, donde Tigres necesitará una hazaña histórica para avanzar a cuartos de final.
