La logística de Tigres rumbo a su compromiso por la Concacaf Champions Cup sufrió un inesperado revés que nada tuvo que ver con lo deportivo.
El equipo regiomontano no pudo viajar este miércoles a Cincinnati, Ohio, como tenía planeado, debido al cierre del espacio aéreo en esa ciudad por la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Un problema de última hora
De acuerdo con información de Iván del Ángel, reportero de Fox Sports, los jugadores ya se habían concentrado en el Aeropuerto Internacional de Monterrey listos para abordar el vuelo que los llevaría a suelo estadounidense, pero fueron notificados de la imposibilidad de despegar.
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El motivo: Trump se encontraba en Cincinnati para visitar instalaciones científicas, lo que activó los protocolos del estado mayor presidencial y generó el cierre del espacio aéreo en puntos clave, incluyendo la ciudad donde se disputará el partido.
Viaje exprés el día del partido
Tras evaluar el panorama, los jugadores regresaron a sus casas y se les indicó que se presentaran nuevamente en el aeropuerto hoy jueves.
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El nuevo plan es salir a las 8:00 horas en un vuelo de aproximadamente cinco horas de duración, para llegar a Cincinnati pasada la 1:00 de la tarde (hora local).
Esto significa que el equipo de Guido Pizarro tendrá apenas unas horas para instalarse, comer, descansar y trasladarse al TQL Stadium, donde el partido está programado para las 18:00 horas (tiempo del centro de México) .
Una desventaja en el plano físico
La situación representa una clara desventaja para los felinos, que verán afectada su preparación y descanso previo a un partido de alta exigencia internacional.
Mientras Tigres llega "rayando" al estadio tras un largo viaje, Cincinnati habrá tenido su semana de trabajo normal y recibirá al equipo mexicano en condiciones óptimas.
