La naturaleza no dio tregua en Nuevo León durante el segundo mes del año. De acuerdo con datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), febrero de 2025 se convirtió en el febrero más cálido registrado en el estado desde 1985, al alcanzar una temperatura media de 20.2 grados Celsius.
Este promedio —calculado a partir de la media entre las temperaturas máximas y mínimas diarias— superó por una décima el récord previo de febrero de 2017, cuando se registró una media de 20 grados. El calor no solo se reflejó en las estadísticas, sino también en el ambiente cotidiano, donde los termómetros marcaron niveles inusuales para una temporada tradicionalmente fresca.
Durante el mes, la temperatura máxima promedio alcanzó los 28.9 grados Celsius, la segunda más alta en los últimos 42 años, solo por detrás de los 29.3 grados registrados también en 2017. En algunos puntos del estado, el calor extremo provocó que el mercurio se acercara a los 40 grados Celsius en varios días.
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Incendios y sequía agravan la situación
El impacto de estas condiciones climáticas fue más allá de los registros históricos. La combinación de altas temperaturas, fuertes vientos y la ausencia total de lluvias generó un escenario de alto riesgo para incendios.
El momento más crítico ocurrió el 26 de febrero, cuando las condiciones atmosféricas desencadenaron una crisis para los cuerpos de emergencia. En esa jornada se registraron casi 400 incendios en distintos puntos del estado, afectando viviendas, basureros, fábricas, postes de energía eléctrica y planteles educativos.
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La magnitud de los siniestros saturó las líneas de auxilio y obligó a la movilización de cientos de bomberos y elementos de Protección Civil, quienes trabajaron durante horas para contener las llamas en diferentes municipios del área metropolitana y zonas rurales.
Especialistas advierten tendencia por cambio climático
Especialistas en temas ambientales advierten que este fenómeno no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia creciente asociada al cambio climático.
Las cifras recientes refuerzan esta preocupación. Durante 2025, la temperatura máxima promedio en Nuevo León fue de 30.7 grados Celsius, lo que posicionó al año como el segundo más caluroso registrado, solo detrás de 2023, cuando se alcanzaron 30.9 grados.
En cuanto a la temperatura media anual, 2025 cerró con 23.5 grados, la tercera más alta de la historia, superada únicamente por 2023 (23.7°C) y 2024 (23.6°C).
Los primeros datos de 2026, particularmente los correspondientes a febrero, confirman que la tendencia de calor extremo continúa. Este escenario mantiene encendidas las alertas entre autoridades y expertos, quienes advierten que el estado podría enfrentar temporadas de estiaje más severas, así como un aumento en el riesgo de incendios forestales y urbanos, incluso antes del inicio formal de la primavera.
