El lunes 22 de junio de 2026, habitantes de las comunidades de Gasca y Yustis realizaron un bloqueo total en la carretera Celaya-Juventino Rosas, en Guanajuato, donde robaron e incendiaron al menos nueve vehículos. La movilización civil y los disturbios se desataron tras la muerte de Adán, un menor de 16 años, ocurrida la tarde-noche del domingo 21 de junio, un hecho del cual los pobladores responsabilizan a las fuerzas de seguridad estatales.
¿Qué pasó en la carretera Celaya-Juventino Rosas?
A partir de las 15:00 horas del lunes, más de un centenar de personas obstruyeron ambos sentidos de la autopista Celaya-Juventino Rosas empleando ramas, llantas y unidades despojadas a conductores. Durante la protesta se reportó la quema de automóviles particulares, camiones de reparto, una motocicleta y un transporte de personal, además del despliegue de estrellas ponchallantas en la carpeta asfáltica.
Elementos antimotines de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE), apoyados por el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, desplegaron un operativo terrestre y aéreo con un helicóptero para restablecer el orden, siendo recibidos a pedradas por los manifestantes. No se registraron personas lesionadas durante los disturbios.
Te podría interesar
¿Por qué protestan los habitantes de Gasca y Yustis?
La inconformidad social radica en el fallecimiento de Adán, un adolescente de 16 años originario de la zona. Los familiares y vecinos afirman que elementos de la Policía Estatal dispararon en contra del joven el domingo por la noche, lo que provocó su muerte, por lo que exigieron el esclarecimiento inmediato del caso y justicia por presunto abuso de autoridad.
Este reclamo se presenta en un contexto donde la FSPE acumuló 261 quejas ante la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (Prodheg) durante 2025, sumado a antecedentes de investigaciones contra mandos de la región en años anteriores por extorsión y agresiones.
Te podría interesar
¿Cuál es la postura del Gobierno de Guanajuato sobre los disturbios?
La Secretaría de Seguridad y Paz de Guanajuato desestimó que los bloqueos correspondieran a una manifestación ciudadana espontánea. De acuerdo con los comunicados oficiales, los disturbios e incendios de vehículos fueron instrumentados y organizados por grupos delictivos de la región como reacción a operativos federales y estatales contra generadores de violencia.
Para deslindar responsabilidades, la dependencia estatal presentó dos argumentos técnicos:
- Monitoreo Satelital (GPS): Tras revisar los registros de geolocalización, la autoridad informó que ninguna patrulla de la FSPE se encontraba en el lugar ni a la hora en que el menor fue privado de la vida.
- Sin uso de armas: El reporte oficial señaló que no existe evidencia de detonaciones de armas de fuego por parte de los agentes del estado en dicho perímetro.
Las autoridades aclararon que la FSPE no originó la intervención, sino que acudió al sitio en atención y apoyo a la Policía Municipal de Celaya, quienes fungieron como los primeros respondientes en la escena del crimen. Las investigaciones permanecen abiertas para esclarecer el homicidio del menor y deslindar responsabilidades por los daños en la vía pública.
