Organizaciones ambientalistas advirtieron que la construcción de una carretera de aproximadamente 15 kilómetros en Tulum podría generar afectaciones al sistema de cuevas inundadas Sac Actun, considerado uno de los complejos subterráneos de agua dulce más extensos e importantes del mundo.
De acuerdo con el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Greenpeace México y Sélvame MX, el proyecto es desarrollado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) como parte de compromisos adquiridos con ejidatarios durante las negociaciones relacionadas con el Tramo 5 del Tren Maya.
Las organizaciones señalaron que la obra no responde a una necesidad de conectividad pública y, por el contrario, podría incentivar el crecimiento urbano desordenado y la especulación inmobiliaria en una zona de alta fragilidad ambiental.
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Según los ambientalistas, el trazo de la carretera cruza directamente sobre el sistema Sac Actun, lo que incrementa el riesgo de hundimientos, colapsos del terreno y alteraciones en los flujos naturales de agua subterránea que desembocan en el Caribe mexicano.
También advirtieron sobre posibles afectaciones a la calidad del agua debido a la filtración de combustibles, residuos y otros contaminantes hacia el acuífero que abastece a comunidades locales y a la industria turística de la Riviera Maya.
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Durante una conferencia de prensa, Gustavo Alanís, director ejecutivo del Cemda, informó que habitantes de la zona presentaron el pasado 8 de junio un recurso de revisión ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para impugnar la autorización otorgada al proyecto.
Los promoventes argumentan que la obra fue exentada de presentar una Manifestación de Impacto Ambiental pese a que, en los hechos, corresponde a la construcción de una nueva carretera y no a la rehabilitación de un camino existente.
Además, sostienen que el proyecto podría contravenir disposiciones del Programa de Ordenamiento Ecológico Cancún-Tulum, así como diversas normas relacionadas con la protección forestal y la conservación de la vida silvestre.
Ante este escenario, las organizaciones hicieron un llamado a las autoridades federales para suspender de manera inmediata los trabajos y revisar nuevamente la viabilidad ambiental del proyecto.
