En la Cámara de Diputados, las comisiones unidas de Trabajo y Puntos Constitucionales recibieron al titular de la Secretaría del Trabajo a nivel federal (STPS), Marath Bolaños, que defendió la reforma de las 40 horas, sin incluir expresamente que los trabajadores tendrán derecho a dos días de descanso obligatorio a la semana.
Bolaños López sostuvo que no se requiere inscribir en la Constitución dos horas de descanso para los trabajadores, cuando quedará plasmado que la jornada laboral semanal será de 40 horas.
De esas disposiciones, dijo, se “desprenderá” que los empleados podrían descansar dos días a la semana.
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Insistió en que la modalidad propuesta cumple normas y “buenas prácticas” laborales internacionales.
“En donde a la redacción será: la jornada laboral será de 40 horas semanales en los términos que establezca la ley y por cada seis días de trabajo, las personas trabajadoras deberán disfrutar por lo menos, acá importantísimo, aquí destacar, subrayar, resaltar, es por lo menos un día de descanso con goce de salario mínimo”, expresó.
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Indicó que ese planteamiento se apega a las buenas prácticas internacionales y “no es limitativo a que existan dos días de descanso en la medida en que tenemos ocho horas”, que se reducirán pero hasta el 2030.
Insistió que en que inscribir en el texto constitucional que la jornada laboral será de 40 horas en cuatro años más, es suficiente para dar a entender que el trabajador podría laborar 40 horas, a partir del 2030.
“Establecer con muchísima claridad y nitidez en la Constitución, que la jornada de trabajo es de 40 horas semanales y con ello garantizar este beneficio para las personas trabajadoras del país. También establecer que en ningún caso la reducción implica reducción de sueldos, es decir, que digan de pronto como trabajas un día menos, vas a ganar justo un día menos, más bien se trata de revalorizar el trabajo", recalcó.
El secretario Bolaños López dijo que la reforma será “histórica”, ha sido esperada por décadas en el país, forma parte de la serie de decisiones gubernamentales en la materia, a la cual se refirió como la “primavera de los derechos laborales”, que incluyen la “Ley Silla”, el aumento salarial por encima de la inflación, las restricciones a la subcontratación y las “vacaciones dignas”.
Al refrendar que no es necesario inscribir en la ley dos días de descanso obligatorio, dijo que en el país más del 36 por ciento de las personas con trabajo, sí descansan dos días a la semana.
Tras aseverar que los medios de comunicación y otras personas en redes sociales han “malinformado” a la población sobre el impacto real de la reforma, hizo aclaraciones sobre las nuevas reglas en materia de horas extra.
Cuando llegue el 2030 y la jornada de trabajo semanal ya sea de 40 horas, las horas extra y que se pagarán al doble que el día normal, comenzarán a contabilizarse a partir de la hora 41 y así sucederá hasta que se acumulen 12 horas extra a la semana.
A partir de la hora 13, se pondrá un tope de cuatro, a las horas extras con pago al triple.
Con ello, aseguró, los trabajadores tendrán la oportunidad de trabajar las 48 horas de la jornada vigente y algunas horas extra con las que podrían generar hasta 33 por ciento más de ingresos para ellos y sus familias.
Negó que la propuesta presidencial esté “abaratando” las horas extra, pretenda compensar la jornada de 40 horas con las horas extra, aunado a que no se verán afectadas ni la prima dominical ni el horario de comida para los empleados.
El titular de la STPS sostuvo el discurso ante preguntas de los congresistas de la oposición que cuestionaron la decisión de no reconocer dos días de descanso obligatorio para los trabajadores del país.
Los integrantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) le pidieron aclarar por qué, si el Gobierno Federl presume una “primavera laboral”, no se ha publicado la reforma constitucional que garantiza el salario digno a policías, soldados, personal de salud y maestros con base.
