La reciente tragedia sísmica en Venezuela ha sacado a la luz un hallazgo aterrador que pone en jaque a la seguridad habitacional. Al examinar los restos de edificios colapsados, se descubrió que lo que aparentaba ser concreto sólido no era más que una fachada que ocultaba "anime" en su estructura interior, de acuerdo con testimonios en redes sociales.
El peligro del "anime" en la construcción
En Venezuela, el término "anime" no se refiere a la cultura japonesa, sino al poliestireno expandido (EPS). Conocido en otros países como unicel, icopor o telgopor, este material ligero y quebradizo ha sido utilizado en pilares y muros, encendiendo las alarmas sobre la calidad técnica de las edificaciones y la corrupción en los programas de vivienda de la era chavista y madurista.
Un país bajo el miedo constante
Los ciudadanos despertaron este lunes con la noticia de un sismo de magnitud 4,6 al norte del país. Este nuevo evento ocurre apenas cinco días después de un doble terremoto devastador que ha dejado un saldo oficial de 1.450 fallecidos y miles de heridos. El epicentro, localizado cerca de Caraballeda, ha reavivado el pánico en una población que aún no se recupera del impacto inicial.
Te podría interesar
Crisis y opacidad en las cifras oficiales
La gestión de la catástrofe sigue rodeada de incertidumbre. Aunque las cifras oficiales hablan de 3.150 heridos, existen dudas tras reportarse una disminución inexplicable en los datos comparados con el sábado. Mientras tanto, la comunidad internacional continúa confirmando las pérdidas de sus ciudadanos, incluyendo fallecidos de España, Portugal, Chile y Cuba, quienes se encontraban en Venezuela.
