CARIBE

Raúl Castro avala cambios económicos

El expresidente avaló ante el PCC las nuevas reformas económicas de Miguel Díaz-Canel para enfrentar la severa crisis que atraviesa Cuba.

Con el apoyo explícito de Raúl Castro, las reformas económicas buscan revitalizar una economía asfixiada bajo un consenso político de emergencia.
Con el apoyo explícito de Raúl Castro, las reformas económicas buscan revitalizar una economía asfixiada bajo un consenso político de emergencia.Créditos: @PresidenciaCuba
Escrito en MUNDO el

El pasado miércoles, el expresidente Raúl Castro comunicó su respaldo absoluto a las reformas económicas que el Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) aprobó de manera urgente. El líder participó mediante videoconferencia en la reunión extraordinaria, donde enfatizó que estas transformaciones representan el camino necesario para el desarrollo de la nación.

Según la agencia EFE, la cúpula del partido oficialista confirmó que la estrategia propuesta por el presidente Miguel Díaz-Canel busca descentralizar la economía y abrir el mercado a nuevos actores. Con este aval político, el gobierno cubano intenta mitigar una crisis estructural agravada por sanciones internacionales y fallas administrativas internas que han contraído el producto interno bruto en un 15 por ciento durante los últimos seis años.

Alcance y medidas de la reestructuración

El paquete de medidas contempla una apertura significativa hacia la inversión extranjera, priorizando a ciudadanos cubanos no residentes y nuevos actores en el sector turístico. Además, se busca dinamizar la agricultura y el comercio exterior mediante una mayor autonomía para las empresas estatales y los municipios, reduciendo la asfixia burocrática que frenó la productividad agrícola e industrial durante el último quinquenio.

Las autoridades planean también una simplificación del aparato estatal, reduciendo ministerios y estructuras gubernamentales excesivas. Estas reformas económicas están diseñadas para fomentar un entorno donde el sector privado, que actualmente permite emplear hasta 100 trabajadores por unidad, funcione como un motor complementario al modelo socialista bajo supervisión estatal estricta.

Contexto de crisis y presión externa

La decisión de acelerar estos cambios responde a una situación crítica marcada por el colapso energético, una inflación galopante y el impacto de las sanciones estadounidenses que han descapitalizado el sistema bancario. La administración busca responder con audacia a las inusuales protestas sociales que han surgido en el país ante el deterioro evidente en la calidad de vida y la escasez de productos básicos.

Aunque el gobierno insiste en que las medidas no significan una desviación del socialismo, la premura de su tramitación es inusualmente alta. La Asamblea Nacional del Poder Popular fue convocada para ratificar este jueves el consenso alcanzado en el pleno del partido, buscando consolidar la estabilidad interna frente a la presión diplomática que exige cambios democráticos profundos.

Hacia la implementación de los cambios

El llamado de Raúl Castro a mantener los "pies y oídos pegados a la tierra" sugiere una estrategia de atención directa a las preocupaciones ciudadanas. La correcta implementación de estas disposiciones será el verdadero desafío para el gabinete de Miguel Díaz-Canel, cuyo éxito dependerá de la capacidad real para dinamizar el aparato productivo nacional en un contexto adverso.

Las autoridades reconocen que la audacia en este proceso es vital para evitar una fractura social mayor. En última instancia, la supervivencia del modelo actual queda supeditada a los resultados tangibles que generen estas reformas económicas.