Las Fuerzas Armadas de Pakistán realizaron ataques contra la capital afgana, Kabul, en una operación que marca un nuevo episodio de tensión militar entre ambos países.
La acción fue confirmada por autoridades pakistaníes, quienes señalaron que los bombardeos estuvieron dirigidos contra instalaciones vinculadas a fuerzas talibanes.
En declaraciones a la televisión local, el ministro de Información, Attaullah Tarar, informó que los ataques aéreos también alcanzaron objetivos en Kandahar y Paktia.
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Según los datos oficiales, el saldo preliminar sería de 72 personas muertas y más de 120 heridas dentro de las fuerzas afganas.
Objetivos militares y respuesta a ataques fronterizos
El funcionario explicó que la Fuerza Aérea pakistaní destruyó dos cuarteles generales de brigada en Kabul, además de un depósito de municiones, una base logística y otros complejos militares en Kandahar.
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Desde Islamabad se aseguró que la operación responde a lo que calificaron como ataques injustificados provenientes del lado afgano a través de la frontera común.
De acuerdo con la versión pakistaní, fuerzas afganas realizaron operaciones este jueves contra objetivos en territorio de Pakistán, específicamente en las provincias de Nangarhar, Nuristán, Kunar, Jost, Paktia y Paktiká.
Estos hechos elevaron el nivel de confrontación en una zona históricamente marcada por disputas de seguridad.
Un conflicto que vuelve a intensificarse
Los recientes bombardeos ocurrieron después de que Islamabad atacara territorio afgano días antes, en reacción a atentados suicidas y otras acciones violentas registradas dentro de Pakistán.
La responsabilidad de dichos ataques fue reivindicada por el movimiento Talibán pakistaní y el grupo Estado Islámico de la Provincia de Jorasán.
Las tensiones entre ambos países se habían incrementado desde el año pasado tras incidentes fronterizos y explosiones que provocaron acusaciones cruzadas.
Aunque en octubre se alcanzó un alto el fuego mediante negociaciones realizadas en Doha con mediación de Catar y Turquía, los nuevos enfrentamientos entre Afganistán y Pakistán evidencian la fragilidad del acuerdo y el riesgo de una escalada mayor en la región.
