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La reciente crisis energética en México es una realidad multifactorial que ha puesto en tela de juicio la capacidad del Estado para satisfacer las necesidades de la población y del sector industrial.
Según la consultora independiente en energía, Rosanety Barrios, aunque se han implementado mecanismos como la fibra óptica para modernizar la red, el problema persiste debido a la insuficiencia de la infraestructura instalada.
De acuerdo con Barrios, la falta de generación es un hecho tangible, ya que la construcción de plantas y el desarrollo de líneas de transmisión, fundamentales para el transporte de energía sufrieron retrasos significativos en los últimos años. Aunque la administración actual ha inaugurado nuevas centrales, la cantidad generada es insuficiente para compensar el rezago acumulado.
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¿Por qué los "apagones" no se solucionan a corto plazo?
El problema central radica en la estructura del sector y la inversión necesaria. Aunque existe interés por parte de la iniciativa privada para participar en proyectos mixtos, la falta de seguridad jurídica bajo el actual esquema judicial disuade a los inversionistas de comprometer su capital.
- Inversión limitada: Actualmente, los proyectos de generación solo cubren cerca del 25% de la capacidad que se requiere para el sexenio.
- Complejidad técnica: La infraestructura necesaria para robustecer el sistema es de gran escala y requiere procesos complejos que se extienden durante años.
- Obstáculos legales: Cualquier conflicto contractual con el Estado suele resolverse en tribunales que favorecen a la administración, creando un escenario incierto para los inversores.
¿La temperatura influye en los apagones recientes?
Aunque se ha especulado que las altas temperaturas son la causa principal, la experta señala que, si bien la demanda eléctrica aumenta naturalmente durante la temporada de calor, este no es un fenómeno aislado. El problema de raíz es la insuficiente infraestructura. Durante el año pasado, la demanda pico de energía alcanzó los 53 gigavatios, superando con creces la capacidad actual para cubrir dicha demanda de manera constante.
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En conclusión, la resolución de este problema no será inmediata. El sector energético mexicano continuará lidiando con estas limitaciones, y los resultados positivos de las nuevas políticas solo podrían reflejarse hacia finales de la presente administración.
