El juez Lewis Liman emitió un fallo concluyente que pone fin a una de las disputas legales más mediáticas en Hollywood tras el estreno de Romper el Círculo. Según la resolución judicial, Justin Baldoni está obligado a cubrir los honorarios de la defensa legal de Blake Lively, luego de que su contrademanda, presentada en 2024 fuera desestimada por las autoridades federales.
La decisión se fundamenta en la legislación de California, la cual ofrece protección a quienes denuncian delitos sexuales, acoso o discriminación, evitando que enfrenten represalias legales infundadas.
El juzgado determinó que no existieron pruebas de "malicia" por parte de la actriz al exponer sus quejas, validando así que sus demandas fueron interpuestas bajo un criterio de buena fe.
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Diferencias en la sentencia: ¿Por qué se rechazó la indemnización?
Si bien el magistrado falló a favor de Lively en lo relativo al reembolso de los costos legales, negó la solicitud de la intérprete respecto a una indemnización por daños y perjuicios.
El juez Liman argumentó que la ley de California invocada por la defensa solo cubre gastos específicos relacionados con el litigio, pero no permite reclamar reparaciones por perjuicios económicos adicionales bajo dicho marco jurídico.
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Los representantes legales de la actriz celebraron la resolución, señalando que el dictamen confirma la legitimidad de las acciones emprendidas por su representada desde el inicio de este proceso legal.
Antecedentes y resolución del conflicto
Es importante recordar que el enfrentamiento legal entre los protagonistas de Romper el Círculo ha tenido múltiples etapas:
- Acuerdo previo: En mayo de 2026, ambos actores llegaron a un consenso extrajudicial que evitó la celebración de un juicio oral.
- Desestimación parcial: Meses atrás, el mismo juzgado había descartado acusaciones previas por difamación y acoso, aunque mantuvo señalamientos por temas contractuales y represalias que fueron objeto de análisis hasta este último fallo.
El dictamen marca un cierre definitivo a las tensiones surgidas durante la filmación de la cinta, centrando el caso ahora únicamente en la resolución financiera de los costos judiciales generados durante la etapa de contrademanda del actor.
