De acuerdo con información de EFE, el Mundial 2026 entra en un conflicto diplomático luego de que Estados Unidos revocara las entradas a los aficionados de Irán. La denuncia, realizada por la Federación Iraní de Futbol (FFI), ocurre a menos de tres días de que ruede el balón en el Estadio Azteca, empañando el ambiente de la justa internacional con reclamos de boicot político y discriminación deportiva en las sedes norteamericanas.
¿Por qué denuncian un bloqueo a la afición persa?
Según el comunicado oficial de la FFI, la administración de Estados Unidos ha intentado impedir la asistencia de los seguidores iraníes a los estadios que albergarán sus tres encuentros de la fase de grupos. La normativa vigente de la FIFA establece con claridad que el 8 por ciento del aforo de cada partido debe asignarse a las federaciones participantes; sin embargo, en una medida calificada como "inesperada", la asignación destinada a los fans de Irán fue revocada por completo.
La federación asiática detalló que ya habían iniciado el proceso de venta de boletos para los duelos ante Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto a través de su portal oficial cuando se ejecutó el bloqueo. Para el organismo rector del futbol en ese país, esta acción atenta directamente contra el principio de igualdad entre las naciones y el espíritu de la competición, por lo que solicitaron una intervención urgente de la FIFA para restituir el derecho de sus ciudadanos a presenciar el evento.
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Crisis de visados y el refugio en Tijuana
Más allá de las gradas, la selección nacional de Irán también enfrenta severos obstáculos logísticos. El pasado domingo, el equipo tuvo que instalar su centro de operaciones en la ciudad de Tijuana, México, ante la imposibilidad de ingresar a territorio de Estados Unidos. Las autoridades iraníes responsabilizan directamente a la Casa Blanca por la falta de autorizaciones para 15 integrantes del equipo, incluyendo personal técnico y directivo, quienes aún no cuentan con permiso de entrada.
A pesar de las tensiones y el ambiente hostil, el calendario deportivo sigue firme para el equipo asiático. Su debut está programado para el 15 de junio contra Nueva Zelanda en Los Ángeles, ciudad donde también enfrentarán a Bélgica el día 21. El cierre de su participación en la fase inicial se llevará a cabo el 27 de junio en Seattle frente a Egipto, aunque actualmente reina la incertidumbre sobre si contarán con apoyo en las tribunas tras las restricciones impuestas.
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El papel de la FIFA ante el conflicto diplomático
La comunidad internacional observa con preocupación cómo los conflictos políticos permean en el Mundial 2026, especialmente tras los recientes intercambios bélicos en Medio Oriente. Mientras México se prepara para una fiesta con artistas como Shakira y Burna Boy, la situación de los fans persas pone a prueba la capacidad de la FIFA para garantizar un torneo libre de injerencias externas y respetuoso de sus propios reglamentos de hospitalidad para todos los países.
En las próximas horas se espera una resolución oficial que determine si se permitirá el acceso a la marea de seguidores que ya se desplaza hacia Norteamérica. Por ahora, el inicio del Mundial 2026 queda marcado por este tenso cruce entre Estados Unidos e Irán, una rivalidad que saltó de la geopolítica al césped de juego en el momento más inoportuno para el deporte global.
