Audio relacionado
El desgaste de huellas digitales por edad o enfermedad se ha convertido en una barrera que genera una "incapacidad jurídica" de facto para adultos mayores y pacientes crónicos en bancos e instituciones públicas.
En México, el avance tecnológico en la identificación personal ha traído consigo un efecto secundario inesperado: la exclusión sistemática de ciudadanos cuyas huellas digitales ya no son legibles. Lo que comenzó como una medida de seguridad se ha transformado en un obstáculo que impide a miles de personas disponer de su patrimonio, pagar medicinas o realizar gestiones básicas.
Un muro invisible en la ventanilla bancaria
En entrevista para MVS Noticias, José Mario de la Garza, presidente de la asociación civil Perteneces, calificó esta situación como un fenómeno de discriminación y "anulación jurídica". Según el especialista, el problema afecta principalmente a la población adulta mayor, cuyo proceso natural de envejecimiento desgasta los relieves dactilares, así como a personas con enfermedades como diabetes o lupus.
Te podría interesar
"Es una especie de interdicción; te genera una incapacidad jurídica para poder disponer de tus recursos y de tu patrimonio", explicó De la Garza a Ana Francisca Vega. La falta de una regulación que obligue a realizar "ajustes razonables" deja a los usuarios a merced de soluciones improvisadas en las sucursales, que van desde intentos fallidos repetidos hasta el uso irregular de la huella del gerente para autorizar operaciones.
La CURP biométrica: ¿Un nuevo riesgo de exclusión?
El debate cobra urgencia ante el anuncio del gobierno federal sobre la implementación de la CURP biométrica. De no existir mecanismos complementarios, la dependencia total de las huellas digitales para interactuar con el Estado podría ampliar la brecha de exclusión para un sector de la población que crece cada año.
Te podría interesar
A pesar de que existen tecnologías alternativas, como el escaneo de iris o mecanismos de verificación múltiple utilizados en otros países, en México prevalece la respuesta de "no hay forma" cuando el sistema biométrico falla.
La ruta legal: Entre el Congreso y el Amparo
Desde la perspectiva legal, existen dos caminos para resolver este dilema:
- Reforma Legislativa: No es necesario crear una ley desde cero. De la Garza propone modificar la Ley para la Protección de las Personas Adultas Mayores para incluir un marco normativo que exija formas alternativas de identificación. "Es una iniciativa que no le afecta a nadie y le cambia la vida a miles de personas; solo requiere voluntad política", señaló.
- La vía del Amparo: Actualmente, la única defensa legal para un ciudadano afectado es promover un juicio de amparo por discriminación, basándose en convenciones internacionales firmadas por México. Sin embargo, esta opción es criticada por ser costosa y elitista, dejando desprotegida a la mayoría de la población.
Falta de reglas en identificación deja a bancos en limbo legal
La falta de reglas claras no solo afecta a los ciudadanos, sino que deja a las instituciones bancarias en un limbo regulatorio donde no saben cómo proceder sin violar las normas actuales de identificación.
El llamado de especialistas y organizaciones civiles es claro: el Congreso debe legislar para que la tecnología sea una herramienta de acceso y no un factor de discriminación. "No podemos pensar que la solución para ejercer derechos básicos en este país sea que todo tenga que ser a través de amparos", concluyó De la Garza.
